El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta una exposición que ilumina una de las facetas menos conocidas, pero central, en la obra de Giovanni Francesco Barbieri (Cento, 1591–Bolonia, 1666), mejor conocido como Il Guercino. Se trata de la representación de la mujer en la narrativa bíblica.
La muestra, titulada Guercino y sus heroínas bíblicas y que estará disponible para visitarse hasta el 14 de junio de 2026, reúne un pequeño pero selecto conjunto de obras que permiten al público explorar cómo el pintor barroco del norte de Italia aborda la figura femenina, tanto en su papel de víctima como de agente de acción.
El núcleo de la exposición lo constituye Jesús y la samaritana en el pozo (hacia 1640–1641), obra que forma parte de la colección permanente del museo. A partir de este lienzo, se han reunido otras piezas clave procedentes de importantes instituciones europeas, incluyendo el Museo Nacional del Prado, la Dulwich Gallery y el Musée des Beaux-Arts d’Strasbourg. Esta selección, compuesta por seis lienzos, permite apreciar la forma en que Guercino articula la narrativa religiosa a través de la figura femenina, utilizando el gesto, la composición y la expresión para conferirles protagonismo.

Guercino
Sansón y Dalila, 1654
(Samson and Delilah)
Óleo sobre lienzo. 176 x 223 cm
Musée des Beaux-Arts, Estrasburgo
Distintos enfoques de la mujer
La exposición se estructura en torno a distintos enfoques de la mujer en la Biblia. Por un lado, aparecen las figuras del Nuevo Testamento, como la mujer de Samaria y la adúltera, representadas como modelos de pecadoras arrepentidas. Su presencia revela la capacidad del artista para transmitir introspección y emoción, así como para dotar a sus personajes de una profundidad psicológica inusual en su tiempo.
Por otro lado, la muestra incluye episodios del Antiguo Testamento que destacan la inocencia y la vulnerabilidad de las mujeres ante situaciones injustas. Obras como Susana y los viejos y Abraham repudia a Agar e Ismael ponen en evidencia la sensibilidad de Guercino al representar a estas víctimas, subrayando tanto la tensión narrativa como la carga moral de cada escena.
REINTERPRETACIÓN DE LA FEMME FATALE
La exposición aborda la reinterpretación de la figura de la femme fatale según la iconografía cristiana tradicional. Guercino presenta a Dalila, quien corta los cabellos de Sansón, como una heroína activa, mientras muestra a Salomé, con la cabeza inclinada, como víctima de los deseos de su madre, despojándola del estereotipo de mujer seductora.
Con estas obras, el artista ofrece una mirada renovada sobre mujeres que tradicionalmente habían sido representadas como manipuladoras o peligrosas.

Guercino
Susana y los viejos,
1617
(Susannah and the
Elders)
Óleo sobre lienzo.
176 x 208 cm Museo
Nacional del Prado,
Madrid

Guercino
Jesús y la samaritana
en el pozo, hacia
1640-1641
(Christ and the
Woman of Samaria at
the Well)
Óleo sobre lienzo.
116 x 156 cm Madrid,
Museo Nacional
Thyssen-Bornemisza