Yoko Ono: Desafiar la imaginación

La exposición Insound and Instructure ofrece un recorrido de 1.700 m² por más de siete décadas de la obra de la artista, combinando instalaciones, performances, cine y participaciones del público que transforman al visitante en coautor

Yoko Ono con su instalación En Trance, 1997, en Yoko Ono: Half-a-Wind Show, Louisiana Museum of Art, 2013. Fotografía de Bjarke Ørsted.Yoko Ono con su instalación En Trance, 1997, en Yoko Ono: Half-a-Wind Show, Louisiana Museum of Art, 2013. Fotografía de Bjarke Ørsted.

Un santuario de imaginación y desafío. Ese es el ambiente que se vivirá en el interior del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC) hasta el próximo 17 de mayo, gracias a Yoko Ono. Insound and Instructure, la exposición más extensa dedicada a la artista japonesa en España en los últimos diez años.

El museo leonés despliega 80 obras que se extienden sobre 1.700 m², un territorio donde el arte se siente vivo, vibrante y capaz de alterar nuestra manera de percibir el mundo. Se trata de una muestra única que atraviesa más de siete décadas de creación de la artista conceptual, pionera de la performance, cineasta experimental, compositora y activista por la paz. El objetivo es crear un universo coherente y urgente, donde la imaginación, la participación del público y el compromiso social se entrelazan.

Diálogo entre obras

Comisariada por Álvaro Rodríguez Fominaya, Jon Hendricks y Connor Monahan, y coproducida con el Sabancı Museum, Insound and Instructure no sigue un orden cronológico. Propone un diálogo entre obras de distintas épocas y formatos, creando puentes invisibles entre piezas realizadas desde 1953 hasta hoy, invitando al espectador a descubrir nuevas lecturas y conexiones.

El título remite a un histórico concierto y muestra celebrados por Ono en Kioto en 1964 y condensa dos elementos esenciales de su práctica: el sonido y la instrucción. Sus célebres Instrucciones constituyen el núcleo conceptual de gran parte de su obra: textos breves que invitan al espectador a imaginar, completar o ejecutar una acción, convirtiéndolo en coautor del arte. En este contexto, el MUSAC exhibe la primera edición de Pomelo (Grape fruit), el influyente libro autoeditado por Ono en 1964, que contiene más de 200 de estas instrucciones y que hoy es considerado un hito del arte conceptual.

Yoko Ono. MOSCA / FLY, 1970/1971 Dirigida por Yoko Ono & John Lennon Partitura y concepto de Yoko Ono Banda Sonora de Yoko Ono y John Lennon

Yoko Ono. MOSCA / FLY, 1970/1971
Dirigida por Yoko Ono & John Lennon
Partitura y concepto de Yoko Ono
Banda Sonora de Yoko Ono y John Lennon

Algunas de las piezas más icónicas cobran vida en esta exposición: Cuadro para ver los cielos (1961), Sky TV (1966) —una de las primeras vídeo-instalaciones de la historia— o Escaleras hacia el cielo (1968), obras que remiten al cielo como metáfora de libertad, consuelo e infinitud, un motivo que acompaña a Ono desde su infancia marcada por la Segunda Guerra Mundial.

Jugar con el público

La participación del público es constante. En Mend Piece (1966), los visitantes reparan objetos rotos, gesto colectivo de cuidado y sanación; en Draw Circle Painting (1964), la obra se completa con los dibujos de quienes la recorren, convirtiendo el museo en un espacio donde la experiencia y la creación se funden. Esta dimensión relacional, que décadas más tarde sería reconocida como arte relacional, es una de las contribuciones más decisivas de Ono al arte contemporáneo.

La exposición también celebra la performance, disciplina en la que Ono es pionera. Entre las piezas más destacadas se encuentran Cut Piece (1964), interpretada por primera vez en España, y Voice Piece for Soprano (1961), que libera la voz del espectador como herramienta artística y política.

Yoko Ono. MOSCA / FLY, 1970/1971 Dirigida por Yoko Ono & John Lennon Partitura y concepto de Yoko Ono Banda Sonora de Yoko Ono y John Lennon

Yoko Ono. MOSCA / FLY, 1970/1971
Dirigida por Yoko Ono & John Lennon
Partitura y concepto de Yoko Ono
Banda Sonora de Yoko Ono y John Lennon

Las grandes instalaciones de los años noventa ocupan un lugar central: Entrada (1990), Amaze (1971), River Bed (1996), Morning Beams (1997) o Doors (2011) exploran la relación entre cuerpo, espacio y arquitectura, a menudo con un carácter efímero, cercano al antimonumento. Destaca Penal Colony (2001/2004), creada junto al arquitecto Arata Isozaki, una estructura de hielo que se derrite con el tiempo, evocando la fragilidad de nuestras construcciones humanas.

El cine completa el recorrido, con ocho películas realizadas entre 1964 y 1972, algunas junto a John Lennon. Con Insound and Instructure, el MUSAC no solo muestra arte; propone imaginar un mundo posible.

© Reproducción reservada