Hace unos 14 años, Alberto Longo (Sevilla 1974), un abogado que inició su carrera profesional en la banca de negocios, cambió los despachos por los circuitos. En colaboración con Alejandro Agag (Madrid, 1970), se ‘inventó’ la Fórmula E, una competición de velocidad con monoplazas, a imagen de la F1, pero con motores 100% eléctricos.
Longo es actualmente director de competición del campeonato; entre sus responsabilidades están las relaciones con los equipos y los pilotos y la elaboración del calendario. La Fórmula E desembarca este fin de semana por primera vez en España, en el circuito madrileño del Jarama, que vuelve a acoger una prueba de la FIA desde 1981. Con todas las entradas ya vendidas (unas 30.000), Longo explica que este campeonato “no solo es el futuro del deporte motor, sino que es verdaderamente un banco de pruebas para que nosotros traslademos todo lo que estamos aprendiendo en la pista, trasladarlo al coche de calle”.
La primera carrera de la Fórmula E se celebró en septiembre de 2014 en Pekín (China); desde entonces, esta competición tan particular ha pasado por tres continentes y ha crecido más rápido de lo que pensaban incluso sus creadores. “Siempre fuimos por delante de las previsiones. Pensábamos que en la quinta temporada tendríamos 10 carreras y en la primera, la primera; ya hicimos 10 ciudades en tres continentes distintos”, comenta. Actualmente, el campeonato se retransmite por televisión a más de 190 países y cuenta con 420 millones de fans.

Alberto Longo, cofundador y director de competición de la Fórmula E
La Fórmula E tiene algunas características que la hacen única. Inicialmente, muchas carreras eran urbanas. “Pese a la complejidad, hemos hecho una en la Plaza Roja de Moscú y en París a 100 metros de la Torre Eiffel. Tenemos la capacidad técnica para hacerlo, pero no podemos molestar tanto a los vecinos; son 11 días de montaje y desmontaje. Además, la tecnología de los coches está avanzando muy rápido; necesitamos más escapatoria, pistas más anchas y largas. Veremos más circuitos de tipo permanente por seguridad. Por ejemplo, el que utilizamos en Londres se ha quedado pequeño”.
La competición tiene también un fuerte impacto económico en la ciudad donde se celebra, que ronda la cifra entre 80 y 100 millones de euros en el fin de semana que se celebra la carrera. Esto supone unas 30.000 noches de hotel, sin contar el público de otros lugares, y la creación de más de 4.000 empleos locales. Pero también es una competición popular, con precios de entradas asequibles y la posibilidad de que todo el público se acerque a los pilotos y al paddock.
El campeonato creado por dos españoles ha tardado más de una década en hacer una carrera en España. “No ha sido por falta de ganas”, asegura, “pero había que esperar a que fuera una empresa madura y ahora, con un piloto español (Pepe Martí) y un fabricante español (Cupra) también, era el momento”.
Y la Fórmula E, que tiene al máximo estatus de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo), ha llegado a España para quedarse. Longo anunció que hay un acuerdo a largo plazo con el RACE, propietario del circuito Madrid Jarama. “Eventualmente podríamos, de forma conjunta, decidir ir a otro sitio en España; hay muchas conversaciones abiertas con muchas ciudades, pero no pretendemos hacer dos carreras en España. Haremos solo una, pero puede alternarse Madrid con otra ciudad”. En cuanto a la capacidad del circuito madrileño, comento que en la época en que albergaba la F1 en los 80 llegó a acoger a 80.000 personas; “tenemos capacidad de crecimiento”.
El objetivo de la Fórmula E para la próxima década es simple. “Lo digo con una humildad tremenda: Alejandro y yo lo hemos creado con la intención de ser líderes y la Fórmula E queremos que sea el referente mundial del deporte motor”.
Adiós a DS, hola a Opel.
La cita de Madrid ha sido el escenario escogido por Stellantis para anunciar un cambio de marcas en la parrilla de la Fórmula E. La premium francesa DS dejará el campeonato la próxima temporada para centrarse en el patrocinio de la vela a través de la competición SailGP y el golf. Su puesto en la parrilla lo toma Opel, la marca alemana de Stellantis. DS Automobiles fue una de las marcas pioneras en la Fórmula E, a la que llegó en la segunda temporada, en 2015. Después de once años, ha participado en 142 carreras y ha ganado cuatro campeonatos, con 55 podios y 26 poles en todo el mundo.

Alberto Longo, cofundador y director de competición de la Fórmula E