El Raval es uno de los barrios más antiguos de Barcelona. Creativo y canalla, en él nacieron o vivieron personajes inseparables de la Ciudad Condal, desde Manuel Vázquez Montalbán, Terenci Moix o Maruja Torres. Que Cupra haya utilizado ese nombre para designar a su primer modelo 100% eléctrico y urbano es toda una declaración de intenciones.
Diseñado, desarrollado y fabricado en Barcelona, es el primer modelo 100% eléctrico que se hace en la planta de Martorell. La producción arrancó el pasado 3 de junio con una reunión en la que actuaron de anfitriones los CEO de Seat & Cupra, Markus Haupt, y del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, y participaron representantes políticos y sindicales encabezados por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. También estaban los trabajadores que lo construyen.

Seat & Cupra lidera el ambicioso proyecto del Grupo Volkswagen (VW) denominado Brand Group Core, la producción de cuatro modelos eléctricos diferentes pero sobre la misma plataforma (MEB+), todos made in Spain y para tres marcas. El Cupra Raval comparte montaje con el VW ID Polo en Martorell y en la planta de Landaben (Vitoria) se hacen el Skoda Epiq y el VW ID Cross. Este proyecto arrancó en 2021 y en el último año se adaptó la línea 1 de montaje para los nuevos modelos eléctricos. Este cambio ha reducido ligeramente la producción total de 2025 con un objetivo ambicioso, convertir a la fábrica de Martorell en el germen de la movilidad del futuro. Markus Haupt destaca que “hemos completado nuestra transformación con una inversión de más de 3.000 millones de euros en Martorell. Estamos listos para electrificar Europa desde España”.
El Raval ha exigido adaptar 160.000 m² de la fábrica en un proceso innovador con 1.000 nuevos robots y formar a los trabajadores en electrificación. Las nuevas prensas son capaces de moldear cuatro millones de piezas al año, la tecnológica cabina láser hace las soldaduras del techo y los nuevos procesos de pintura con horno eléctrico consiguen colores hasta ahora inimaginables como el Plasma Iridiscente o el Manganese Mate.

Hay que añadir otros 300 millones en la planta de ensamblaje de baterías, situada al lado de la fábrica. Las baterías viajan por un túnel de 600 metros hasta unirse a la plataforma y el motor eléctrico para integrarse en la carrocería. Oliver Blume reveló que “estamos invirtiendo para convertir a España en un hub de electromovilidad. Aunque la competencia global se intensifica, nuestra familia de coches eléctricos urbanos será de Europa y para Europa”.
El Cupra Raval hace honor a su nombre y su origen. Es rebelde, original, inconformista y no pasa desapercibido. La ambición de todos los que lo hacen es rememorar el papel de su antepasado, el Seat 600 que motorizó la España en los años 60 y 70 del siglo XX, y convertirlo en el automóvil que electrifique España y Europa.
Es un compacto urbano que mide cuatro metros de largo, 1,7 de ancho y 1,5 de alto, con una distancia entre ejes de 2,59 metros y un maletero de 441, dimensiones que le dan la versatilidad para moverse en el tráfico urbano, pero también aventurarse sin problemas fuera de la ciudad. Para esas diferentes personalidades, cuenta con tres modos de conducción (Confort, Performance y Cupra), que modifican el tarado de la suspensión para circular de forma suave o deportiva.
El Cupra Raval se lanza con dos tipos de baterías y cuatro acabados en función de la potencia del motor eléctrico. Las versiones Raval (116 CV) y Raval Plus (135 CV) utilizan una batería de 37 kWh de fosfato de hierro y litio que les da una autonomía de unos 300 km. El Raval Endurance (211 CV), con la batería de níquel, manganeso, cobalto (NMC) de 52 kWh, consigue una autonomía de 446 km, mientras la más deportiva VZ (226 CV) llega a los 440 km. También destaca por su flexibilidad en la recarga: con carga rápida, permite recuperar hasta el 80% de la batería en menos de media hora.

Los precios arrancan en 26.000 euros (sin descuentos ni ayudas del Plan Auto+), con lo que se busca popularizar la electrificación. El Raval nace con tres ediciones especiales. Dynamic, 211 CV y 444 km de autonomía, parte en 24.200 euros, en este caso con descuentos y ayudas. Las otras dos son Dynamic Plus, con mayor equipamiento, y VZ Extreme de 226 CV y diferencial autoblocante mecánico.
El diseño exterior mantiene el estilo de la marca. Destaca su potente frontal, con un morro de tipo tiburón al que hace más llamativo el logo de Cupra iluminado, los faros matrix LED triangulares, los tiradores de las puertas ocultos e iluminados y las luces traseras. Las llantas pueden ser de 17, 18 o 19 pulgadas y hasta siete colores, la carrocería, algunos picantes para reforzar su rebeldía.
En el interior no oculta su estilo deportivo. Asientos tipo baquets con tejidos que utilizan materiales reciclados, un salpicadero flotante, gran pantalla central de 12,9 pulgadas y una combinación de botones físicos y una pantalla de instrumentos también grande, 10,25 pulgadas. Es el primer Cupra que utiliza el nuevo sistema operativo Android que mejora la conectividad.

La tecnología lo inunda todo. El sonido interior se inspira en los monoplazas de la Fórmula E y estrena una llave digital en el teléfono que abre, cierra, arranca y puede tener cinco usuarios. En seguridad, además de siete airbags y las ADAs obligatorias, incorpora asistente de atascos y una nueva ayuda de viaje que actúa en carreteras sin pintar y reacciona, por ejemplo, regulando la velocidad antes de llegar a un badén. Incluye un asistente de aparcamiento remoto, lo que es muy de agradecer en un coche urbano.
