¿El futuro?, al girar la curva

Baterías de estado sólido, combustibles sintéticos, volantes cuadrados, control de velocidad inteligente, pantallas en el parabrisas… la tecnología va más allá de la imaginación

Porsche ha sido pionera en la investigación de biocombustibles, para lo que colabora con empresas de todo el mundo. El mejor ejemplo de esta apuesta lo demuestra en su fábrica central de Stuttgart (Alemania), donde produce el Taycan. En la foto, interior de la planta de cogeneración que funciona con biogás y suministra la electricidad que necesita el complejo industrialPorsche ha sido pionera en la investigación de biocombustibles, para lo que colabora con empresas de todo el mundo. El mejor ejemplo de esta apuesta lo demuestra en su fábrica central de Stuttgart (Alemania), donde produce el Taycan. En la foto, interior de la planta de cogeneración que funciona con biogás y suministra la electricidad que necesita el complejo industrial

El futuro ya está a la vuelta de la siguiente curva. El coche que vamos a conducir en 2030 será, previsiblemente, muy diferente del actual: más seguro, más eficiente y más cómodo. No está claro que sea más asequible, pero habrá que esperar un poco para saberlo. Las nuevas tecnologías ya se preparan a alta velocidad.

En cuanto empiece 2026, ya tendremos que incorporar a nuestro coche, si estamos en España, una nueva tecnología: la baliza V-16, que será obligatoria a partir del 1 de enero en todos los vehículos con matrícula española para avisar de una incidencia en carretera. España es el primer país que impone este sistema de seguridad, que sustituye a los triángulos y debe activarse si nos vemos obligados a detenernos en la carretera. La baliza, además de emitir una luz a 360º, informa de la parada a la DGT. No obstante, seguirá siendo necesario llamar a emergencias, bomberos o policía. No llevarla dentro del coche implicará una multa.

El volante ya no es redondo. Aunque algunas marcas han optado por volantes ligeramente achatados, Lexus ha ido un paso más allá al ofrecer en el SUV RZ un volante rectangular, inspirado en la aviación o la Fórmula 1. Esta tecnología, denominada Steer-by-Wire, permite un mayor espacio en el habitáculo y maniobrar con un giro menor en función de la velocidad. Sofisticado y futurista, este concepto también recuerda a los volantes de los Tesla Model S y X y se anticipa en el Peugeot Polygon, un coche conceptual de menos de cuatro metros, personalizable, reciclable y reciclado.

Toyota espera que sus vehículos equipados con estas baterías ofrezcan una autonomía de entre 1.000 y 1.200 kilómetros, superando a las baterías de iones de litio actuales

V16: Es un pequeño dispositivo que, cuando se activa, es capaz de emitir una luz a 360° y de forma intermitente durante, al menos, 30 minutos para avisar a otros vehículos del peligro. Además, cuando se activa, emite una señal a la DGT para avisar de la incidencia y la ubicación. Es obligatoria, pero tiene muchos detractores

Las innovaciones tecnológicas en el automóvil avanzan a tal velocidad que, en ocasiones, apenas somos conscientes de ellas. Tecnologías que hoy son novedosas, meses después se convierten en un estándar o incluso en una obligación legal, como ocurrió con el cinturón de seguridad o el airbag. Desde hace unos meses, todos los coches nuevos incorporan el Asistente Inteligente de Velocidad (ISA), una de las ayudas a la conducción (ADAS) obligatorias en la Unión Europea desde julio de 2024, según el Reglamento de Seguridad 2019/2144.

El sistema ISA tiene como objetivo evitar que el vehículo supere el límite legal de velocidad. Por ahora, solo alerta al conductor mediante sonidos o vibraciones, pero en el futuro podrá actuar como un limitador automático, impidiendo físicamente superar la velocidad permitida.

La conducción semiautónoma del futuro se apoyará en sistemas como el ISA, junto con el control de crucero adaptativo o el asistente de mantenimiento de carril. En los niveles más avanzados de conducción autónoma, el coche será capaz de mantenerse dentro del carril, adaptar la velocidad al tráfico, adelantar y respetar los límites de velocidad, siempre bajo la supervisión del conductor.

El impulso definitivo para el coche eléctrico podría llegar con las baterías de estado sólido, que previsiblemente serán una realidad antes de que finalice la década. Toyota ha anunciado su introducción entre 2027 y 2028, mientras que Nissan podría hacerlo en 2027. Estas baterías, formadas por un cátodo, un ánodo y un electrolito sólido, ofrecerán mayor densidad energética, más autonomía, tiempos de carga reducidos y mayor durabilidad, lo que permitiría vehículos eléctricos más competitivos en precio. La carrera ya ha comenzado: Toyota Motor Corporation y Sumitomo Metal Mining han firmado un acuerdo para desarrollar conjuntamente materiales de cátodo para este tipo de baterías.

Toyota espera que sus vehículos equipados con estas baterías ofrezcan una autonomía de entre 1.000 y 1.200 kilómetros, superando a las baterías de iones de litio actuales

Toyota espera que sus vehículos equipados con estas baterías ofrezcan una autonomía de entre 1.000 y 1.200 kilómetros, superando a las baterías de iones de litio actuales

La incertidumbre sobre los combustibles fósiles a partir de 2035 ha llevado a petroleras y fabricantes a acelerar la investigación en combustibles sintéticos, también conocidos como e-fuels, que son neutros en emisiones de carbono.

Muchos motores de combustión ya utilizan e-fuel, aunque la UE aún no ha definido legalmente su papel en los coches del futuro. Fuera de Europa, Porsche trabaja desde 2022 con socios internacionales y con la empresa chilena Highly Innovative Fuels (HIF) en la producción industrial de combustibles sintéticos en Punta Arenas (Chile), utilizando agua, dióxido de carbono y energía eólica, lo que los hace neutros en emisiones de CO₂. En una fase inicial, el proyecto prevé producir 130.000 litros al año.

El parabrisas inteligente puede ser el primer paso para transformar radicalmente el diseño interior de los coches. Hyundai, junto a Zeiss, desarrolla un parabrisas holográfico capaz de proyectar toda la información del vehículo sobre el cristal, yendo más allá de los actuales head-up display. El objetivo es convertir el parabrisas en una pantalla total, que muestre información de conducción, infoentretenimiento e incluso contenidos audiovisuales para el pasajero. Esto permitiría eliminar las pantallas del salpicadero y mejorar la seguridad, ya que el conductor no tendría que apartar la vista de la carretera. Su producción podría comenzar en 2027.

Las innovaciones alcanzan incluso a los neumáticos. Pirelli y Bosch han desarrollado el Cyber Tyre, un sistema que envía información en tiempo real al ordenador del vehículo para mejorar la seguridad, la eficiencia y el rendimiento.

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