Juan Luis Barahona (Feneval) “La guerra hace inseguras las previsiones, pero el sector se prepara para una temporada normal”

Juan Luis Barahona (Feneval)Juan Luis Barahona (Feneval)

El sector español del rent a car, el alquiler de vehículos a corto plazo, se prepara para hacer frente a una muy buena Semana Santa, aunque las estimaciones para el verano, con el estallido de la guerra en Oriente Medio, son inciertas.

“La guerra hace inseguras las previsiones, pero el sector se prepara para una temporada normal”, destacó Feneval (Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos), que agrupa al 96% de las empresas del sector, incluidas las VTC.

Barahona analizó que “si la guerra dura poco, los turistas se irán a zonas tranquilas como España; a corto plazo puede ser positivo, pero a largo plazo, si se provoca una situación compleja global, puede bajar el turismo y los alquileres si se eleva el precio de los combustibles”.

La previsión antes de la guerra era un incremento del turismo en España del 2% o 3%, pero señala que el conflicto tendrá impacto en el turismo y también en el incremento de los costes energéticos, la conectividad aérea, la logística y el transporte.

En los dos primeros meses del año, el canal del rent a car fue fundamental para el aumento de las matriculaciones en España.

De hecho, fue el único que creció en enero y febrero, un 32,1% acumulado con un total de 34.900 vehículos.

Barahona estima que, en el primer cuatrimestre (entre enero y abril), las compras de empresas alquiladoras aumentarán un 15% sobre el mismo periodo de 2024: un 11% más en marzo y un 5% en abril.

En 2025, el canal de alquiladores había ya aumentado sus matriculaciones un 4,32% en todo el año y alcanzó los 216.602 vehículos.

Al margen de las incertidumbres que puede generar la guerra en el negocio del alquiler turístico, el sector se enfrenta a la posibilidad de que se imponga a nivel europeo un cupo de vehículos eléctricos a las flotas, que en el proyecto de la Comisión Europea llega al 36%.

El mercado de rent a car

Para el presidente de Feneval, esta medida es “incomprensible cuando la competitividad europea está amenazada; no estamos preparados y no creemos en medidas restrictivas, sino en incentivos fiscales para crear una masa amplia de usuarios e infraestructuras para hacer viable el negocio”.

En el caso de las VTC, también adscritas a Feneval, no hay problema, pero para las empresas de rent a car supone un fuerte impacto económico negativo.

Barahona destaca que los usuarios de rent a car no quieren eléctricos por la incertidumbre de la recarga, y para las empresas es imposible hacer frente a esa recarga en horas punta.

Por ejemplo, en el aeropuerto de Palma de Mallorca se pueden llegar a mover unos 10.000 coches al día y no hay infraestructuras de recarga para todos ellos.

En las flotas de empresas el coche eléctrico tampoco está teniendo éxito porque, además de los problemas de distancias y recargas, al ser más caro tiene un mayor impacto fiscal sobre el usuario, ya que impacta en el IRPF como “retribución en especie”.

Feneval anunció también que presentará una demanda cautelar cuando se publique definitivamente la ley que limitará el número de coches de alquiler en la isla de Ibiza, una medida que ya se aplicó en el verano de 2025. Feneval denuncia que no se están cumpliendo los plazos y eso perjudica a las empresas para hacer su planificación.

“Esta demora, cuando se está preparando la temporada alta, supone por sí misma un perjuicio directo para la industria”, destacó.

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