El Porsche Cayenne, el SUV con el que la marca deportiva alemana revolucionó su gama en 2002, se electrifica. Llega al mercado en las primeras semanas de 2026, aunque se seguirán comercializando las actuales versiones térmicas e híbridas. El nuevo Cayenne Electric es un heredero directo de innovaciones nacidas en la competición; está construido sobre la nueva plataforma PPE (Premium Platform Electric), que incluye la posibilidad de cargar a 400 kW y con una autonomía que puede llegar a los 640 km. Tiene dos versiones, una básica con un precio de 108.296 euros y otra Turbo, desde 169.124 euros, que lo convierte en un superdeportivo con 1.159 caballos de potencia y aceleración de 0 a 100 km en 2,5 segundos.
El Cayenne nació con polémica. Los porschistas más apasionados no veían con buenos ojos que la marca entrase en el nuevo segmento de los SUV, pero la decisión fue un éxito. Desde entonces se han vendido más de 1,5 millones de Cayenne en todo el mundo y actualmente es el modelo estrella de la marca. No se trata de una variante con 0 emisiones del modelo actual; es tecnológicamente innovador, sofisticado y con unas prestaciones dignas de Porsche.

Renovación y lujo
Aunque el diseño exterior sigue la estética del actual, crece ligeramente. Cinco centímetros más de largo, hasta 4,98 metros, y 12 más de batalla, hasta tres metros. Mide 1,98 de ancho y 1,67 de alto con algunos elementos estéticos que lo hacen diferenciarse, como un frontal sin tomas de aire y la trasera con una nueva luz que cubre todo el ancho con el logo de Porsche, o las puertas sin marcos en las ventanas y el alerón trasero activo.
El interior combina lujo muy moderno con tecnología sofisticada. Estrena una pantalla curva OLED de 12,6 pulgadas para la instrumentación. Además, lleva en el centro otra de 14,9” y, opcionalmente, se puede instalar una tercera frente al copiloto de 10,9”. Los mandos usan una doble función de acuerdo al tipo de uso: pantalla táctil para la navegación y física para el volumen y la climatización. Incluye un asistente de voz con IA.

La batería de 113 kWh forma parte de la estructura, está integrada en el chasis, mejora la rigidez torsional y baja el centro de gravedad. Funciona a 800 voltios y admite carga rápida de hasta 400 kW, pero también de hasta 11 kW y, por primera vez, una carga inalámbrica a través de una placa de inducción que se puede instalar en el garaje de casa. Es un opcional que cuesta unos 7.000 euros. La autonomía llega a los 623 km de homologación WLTP.
El Cayenne Electric se lanza en dos versiones. La básica de hasta 442 caballos (325 kW) con dos motores eléctricos y la Turbo con una potencia máxima de 1.156 caballos (800 kW). La velocidad máxima para el primero es de 230 km/h, que se elevan hasta los 260 km/h en el Turbo. El Cayenne Electric apunta a ser uno de los SUV eléctricos más rápidos del mercado, pero también uno de los más completos, versátiles y tecnológicos.
















