Hay presentaciones que consiguen ir más allá del lanzamiento de un proyecto para convertirse en una experiencia que conecta distintas formas de entender la cultura. Eso ocurrió en Azahara, el restaurante madrileño del Grupo Macarena, donde arte, gastronomía y tradición andaluza se dieron la mano en un almuerzo que tuvo como protagonistas la nueva colección del artista Manuel León y un menú dedicado al atún rojo salvaje de almadraba.
Naranja Sol de Patio: la nueva colección de Manuel León
El espacio fue el escenario elegido para presentar Naranja Sol de Patio, una colección de joyería de autor creada por el pintor sevillano en colaboración con Schweppes Naranja. Fiel a un lenguaje artístico que reivindica la identidad andaluza desde una mirada contemporánea, León convierte uno de los grandes símbolos del Mediterráneo en una serie de piezas que exploran la relación entre paisaje, memoria y tradición. La colección, integrada por un collar y unos pendientes, encuentra su inspiración en los patios andaluces, la luz del atardecer filtrándose entre los naranjos, el aroma del azahar y el universo mitológico del Jardín de las Hespérides.

Manuel León
Las hojas del naranjo, las flores y las formas orgánicas se transforman en joyas que evocan tanto el paisaje del sur como los relatos clásicos asociados a los frutos dorados del Mediterráneo. El proyecto también pone el foco en el origen de la naranja, protagonista de una bebida elaborada en España con frutos procedentes principalmente de Andalucía y la Comunidad Valenciana, un vínculo con el territorio que refuerza el discurso creativo de la colección.
Más allá de su valor estético, Naranja Sol de Patio propone una reflexión sobre la naranja como un icono cultural que forma parte del paisaje, la arquitectura y la identidad mediterránea. Para Manuel León, la joyería se convierte en una prolongación de su pintura, trasladando al cuerpo un universo visual donde tradición y contemporaneidad conviven con naturalidad.
Un homenaje al atún rojo salvaje de almadraba
Ese mismo diálogo con el territorio se trasladó también a la mesa. Tras la presentación, pudimos disfrutar de un menú concebido para rendir homenaje a otro de los grandes emblemas de Andalucía: el atún rojo salvaje de almadraba, cuya temporada alcanza estos meses su momento de mayor esplendor.
La propuesta gastronómica de Azahara
Azahara ha convertido este producto en el eje de su propuesta gastronómica. Procedente de las costas gaditanas y suministrado por productores especializados, el restaurante trabaja prácticamente todas las partes del atún, respetando la filosofía de aprovechamiento integral que caracteriza a este producto y explorando sus distintas texturas y matices. El recorrido gastronómico permitió descubrir algunas de las elaboraciones más representativas de la casa, desde el tartar de descargamento y el tataki de lomo blanco hasta el jamón de ventresca ahumado.
Entre todas ellas destacó una de las creaciones más singulares del restaurante: el tuétano de atún, asado al horno de carbón y servido con un tartar elaborado con la carne del espinazo, una propuesta poco habitual que se ha convertido en uno de los platos más reconocibles de Azahara. El menú continuó con recetas tradicionales como el atún encebollado y el morrillo, demostrando la versatilidad de uno de los productos más apreciados de la cocina gaditana. La elección de Azahara como escenario no pudo ser más acertada.
Si la colección de Manuel León reivindica la naranja como un símbolo de la cultura mediterránea, la cocina del restaurante hace lo propio con el atún rojo de almadraba, otro de los grandes tesoros gastronómicos del sur. Dos productos profundamente ligados al territorio que, desde disciplinas distintas, hablan de origen, identidad y creatividad.

Propuesta gastronómica en Azahara
Una experiencia que celebra la identidad mediterránea
Madrid acogió así una experiencia donde el arte se contempló en forma de joya y Andalucía se expresó también a través de sus sabores. Una forma diferente de recordar que la cultura de un territorio puede contarse tanto desde un collar inspirado en un naranjo como desde un plato de atún recién llegado de las costas gaditanas.

Azahara