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Bless Hotel Madrid: Iglús con vistas al skyline y tardeos musicales

Bless Hotel Madrid

Los primeros días del año siempre me piden lo mismo: bajar el ritmo, escucharme y volver a disfrutar de los pequeños placeres sin mirar el reloj. Enero es ese mes en el que necesito reconectar con la ciudad desde otro lugar, más calmado y sensorial. Y este año, mi reset urbano tuvo nombre propio en uno de los hoteles que me gustan, el Bless Hotel Madrid, en el corazón del barrio Salamanca.

Llegar al Picos Pardos Sky Lounge, en la novena planta del hotel, es como elevarse por encima del ruido. Madrid queda a mis pies y, frente a mí, un iglú cálido y elegante me espera como un pequeño refugio de montaña. Desde dentro, protegida del frío, pero con el cielo de Madrid como telón de fondo, la experiencia se vive con una sensación de intimidad muy especial. El servicio, impecable y cercano, acompaña, algo que valoro especialmente cuando quiero disfrutar sin prisas.

Propuesta gastronómica

La propuesta gastronómica encaja a la perfección con ese espíritu invernal y sofisticado. Empezamos compartiendo unas croquetas de jamón cremosas, de esas que reconfortan desde el primer bocado, y una sorprendente berenjena de nieve al miso, con toque de yogur y kale, delicada y llena de matices.

Como platos principales, el viaje continuó hacia sabores más intensos: un picantón en su jugo con humo de montaña, jugoso y aromático, y un lomo bajo de ternera a la parrilla, en su punto exacto, que habla de producto bien tratado y cocina con criterio. Todo sabe mejor cuando se disfruta despacio, mirando el skyline madrileño mientras el calor del iglú envuelve la velada.

Bless Hotel Madrid
Bless Hotel Madrid

El final dulce fue, sencillamente, delicioso: un apple strudel del Tirol, perfecto para los amantes de los postres clásicos, y un fresco y exótico postre de guayaba y mango que puso el broche ligero a la experiencia.

Desconexión completa

Para quienes buscan una desconexión completa, la experiencia se redondea quedándose a dormir. Las habitaciones de BLESS Hotel Madrid están pensadas para el descanso real: amplias, luminosas y silenciosas. Al despertar, el desayuno se convierte en otro ritual slow. Café de especialidad, propuestas frescas y equilibradas y un ambiente sereno que invita a leer el periódico o simplemente observar cómo empieza el día. Además, el desayuno de Pinzelada Lounge, abierto también al público local, es una excusa perfecta para regalarse una mañana tranquila en pleno Barrio de Salamanca, incluso sin alojarse en el hotel.

Bless Hotel Madrid
Bless Hotel Madrid

Y si el cuerpo pide algo más social, pero sin estridencias, los Sips & Sounds de Pinzelada Lounge son ese punto intermedio ideal. Cada miércoles, jueves y sábado desde las 19:00 h, el espacio se transforma en un elegante afterwork donde la coctelería de autor y la música en directo se mezclan con naturalidad. Un plan perfecto para dejarse llevar, charlar y empezar a recuperar el ritmo con buen sabor, destinado a un público cosmopolita que aprecia los detalles más auténticos y refinados, ofreciendo un servicio exclusivo y personalizado para cada huésped. La propuesta incluye una variada gama de experiencias únicas que giran en torno a la música, la cultura, el arte, la moda y la gastronomía.

Después de vivir estas experiencias, confirmo algo que cada año tengo más claro: empezar bien enero no va de hacer más, sino de hacer mejor. BLESS Hotel Madrid propone justo eso: descanso, gastronomía y música pensados para reconectar con la ciudad desde la calma. Un invierno vivido con estilo, sabor y consciencia. Porque, a veces, el mejor viaje es simplemente aprender a disfrutar de Madrid sin prisas.

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