Dormir entre viñedos centenarios, cenar con estrellas Michelin en antiguas bodegas subterráneas y recorrer en helicóptero algunas de las denominaciones de origen más prestigiosas del país ya no es una excentricidad reservada a millonarios extranjeros. El enoturismo premium vive en España su momento dorado y se ha convertido en uno de los segmentos turísticos con mayor crecimiento, capaz de mezclar lujo, gastronomía, paisaje y exclusividad en una misma experiencia.
Desde la DOCa Rioja hasta Ribera del Duero, pasando por Priorat, Jerez o el Penedès, las bodegas españolas han dejado de ser únicamente espacios de producción vinícola para transformarse en sofisticados complejos turísticos donde el vino es solo el punto de partida. Hoy ofrecen spas vino- terapéuticos, hoteles boutique, arquitectura de vanguardia, experiencias inmersivas y catas privadas dirigidas por enólogos de prestigio internacional. El fenómeno responde a un cambio profundo en el perfil del viajero de alto poder adquisitivo. El turista premium ya no busca únicamente alojamiento de lujo, sino autenticidad, territorio y experiencias para recordar siempre. Y ahí el vino español juega con ventaja. España posee la mayor superficie de viñedo del mundo y una enorme diversidad paisajística y cultural que el sector ha aprendido a convertir en relato turístico.
Las cifras respaldan el auge. Según el Observatorio Turístico de las Rutas del Vino de España, el enoturismo superó los 3 millones de visitantes en 2024, un 2,2% más que el año anterior, generando un impacto económico superior a los 112 millones de euros.
La Rioja
El crecimiento es especialmente visible en La Rioja, donde el enoturismo se ha consolidado como una auténtica industria paralela al vino. Las bodegas de la denominación superaron por primera vez el millón de visitantes en 2025 y generaron un impacto económico superior a los 214 millones de euros. En muchos casos, la sofisticación de la oferta ha cambiado incluso el modelo de negocio de las bodegas. Algunas reconocen ya que el turismo aporta más rentabilidad que la propia venta directa de vino. La experiencia se ha convertido en producto.
El nuevo lujo enológico español tiene además un fuerte componente arquitectónico. Firmas internacionales como Frank Gehry, Santiago Calatrava o Norman Foster han dejado su huella en bodegas que funcionan casi como museos contemporáneos. El visitante premium no solo paga por una cata exclusiva; paga por contemplar una obra de arte habitable en medio del viñedo. A ello se suma la gastronomía. Muchas bodegas han entendido que el maridaje perfecto para el vino es la alta cocina. Restaurantes con estrella
Michelin, menús degustación basados en producto local y chefs de autor se han integrado en complejos enoturísticos que aspiran a competir con los grandes resorts europeos. El sector también ha sabido aprovechar una tendencia global: la búsqueda de destinos menos masificados. Desde las históricas soleras de Jerez hasta los viñedos atlánticos de Rías Baixas y la “milla de oro” de Ribera del Duero, las propuestas enoturísticas de estas bodegas ofrecen un recorrido por la diversidad del vino español.
Pasión por el vino español
González Byass abre las puertas de Tío Pepe con visitas guiadas entre botas centenarias, catas maridadas y actividades culturales; Santiago Ruiz invita a descubrir el alma del albariño a través de paseos por el viñedo, catas monovarietales y maridajes con producto local; Finca Villacreces combina visitas a la finca y a la bodega con degustaciones de vinos emblemáticos, picnics, recorridos en bicicleta eléctrica y experiencias gastronómicas km0; Bodegas Valdecuevas acerca al visitante al trabajo en verde y a la elaboración de los blancos de Rueda mediante recorridos por viñedos y catas estacionales; mientras que Bodegas Rebolledo apuesta por experiencias más exclusivas y técnicas, con visitas privadas y catas de colección en formato boutique.
El visitante internacional resulta clave en esta transformación. Mercados como EE.UU., Reino Unido o Alemania muestran un creciente interés por las experiencias vinícolas españolas de alto nivel. Mientras, las bodegas siguen elevando el listón y ya ofrecen vendimias privadas, conciertos entre viñedos, retiros wellness, colecciones de arte contemporáneo y alojamientos donde una noche puede superar fácilmente los mil euros. España está encontrando una estrategia donde la excelencia ya no se sirve únicamente en copa, sino en forma de experiencia integral. ¡Salud!
LA CATA
Tío Pepe en Rama 2026
Bodegas González Byass – D.O. Jerez-Xérès-Sherry
Fino de marcada personalidad y fiel reflejo de la crianza biológica del Marco de Jerez.
La nariz resulta intensa y compleja, con notas de levadura fresca, almendra cruda, camomila y recuerdos salinos.
En boca es seco, vibrante y profundo, con textura envolvente.
Maridaje: Jamón ibérico, mariscos, frituras andaluzas, sushi y arroces marineros.
PVP: 19,60 euros

Creta
Finca Villacreces – D.O. Ribera del Duero
Elegancia y concentración se unen en este tinto de intenso color cereza con reflejos violáceos.
Aromáticamente despliega fruta negra madura, cacao, especias y delicados matices balsámicos.
La boca es amplia y sedosa, con taninos pulidos y excelente equilibrio entre potencia y frescura.
Maridaje: Carnes rojas, cordero asado, platos de caza y quesos curados.
PVP: 20,20 euros

Santiago Ruiz
Colección Jardín de Variedades – Loureiro 2025
Colección Jardín de Variedades – Loureiro 2025
En nariz, despliega una elegante intensidad aromática con notas de flores blancas, gardenia y azahar.
En boca, destaca por su delicadeza y frescura.
Maridaje: Mariscos, pescados blancos, ceviches, cocina asiática y ensaladas frescas.
PVP: 20,45 euros

Joaquín Rebolledo Rosado 2025
D.O. Valdeorras
Rosado de tonalidad frambuesa pálida y gran brillantez visual.
En nariz predominan los frutos rojos frescos, las fresas silvestres y delicados matices florales.
El paso por boca resulta fresco, jugoso y equilibrado, con una acidez viva.
Un rosado gastronómico de perfil atlántico.
Maridaje: Arroces, aperitivos, sushi, pescados azules y cocina mediterránea.
PVP aprox.: 12,40 euros
