La veloz carrera por abreviar el tiempo

Entre las novedades que han circulado por la última edición de la feria de alta relojería Watches & Wonders sobresalen los raudos cronógrafos

COSMOGRAPH DAYTONA de RolexCOSMOGRAPH DAYTONA de Rolex

Desde hace un par de temporadas ya se intuía. Las manufacturas desempolvaban sus archivos en busca de cronógrafos con el fin de rejuvenecerlos y endosarles avances tecnológicos.

El resultado ha desembocado en una renacida pasión por una complicación que, sin llegar a la categoría de Gran Complicación (valga la redundancia), conlleva unas altas dosis de maestría y habilidad.

La cotidiana aguja del segundero mide intervalos pequeños, llámese segundos (de nuevo, valga la redundancia), pero las ansias exploratorias y científicas del ser humano demandaban más precisión e independencia para iniciar, detener y reiniciar esa sencilla función. Pues añadimos unas subesferas y unos pulsadores emancipados del segundero estándar. Solucionado. Louis Moinet en 1816 ideó un reloj de bolsillo que utilizó para calibrar el discurrir de los astros. Nicolas Rieussec, en 1821, creó un dispositivo para gozo del rey francés Luis XVIII, que era un devoto de las carreras de caballos y exigía (porque los reyes exigen mucho) cronometrar con exactitud el galope de los cuadrúpedos.

Del bolsillo a la muñeca

Longines parió el primero de pulsera (se controlaba desde la corona) y Breitling dio a luz el moderno, el omnipresente con dos pulsadores liberados de la corona, allá por 1930. Saltan al ecosistema de las carreras de coches y… Se abrió la veda y vinieron al mundo iconos como el Cosmograph Daytona de Rolex, que en el pasado combo Watches & Wonders se ha actualizado con una versión en Rolesium, la aleación propia de la marca a base de acero Oystersteel y platino (la primera vez que un Daytona se viste con este material). El reloj que hiciera legendario Paul Newman lleva, a sumar como otra primicia, un bisel Cerachrom antracita que, además, resplandece de una manera insólita y metálica gracias a una estrenada fórmula de cóctel cerámico obtenido de circonio enriquecido con carburo de tungsteno. Los números de la escala taquimétrica del bisel, dispuestos en horizontal, son un entrañable guiño al modelo original de 1963.

MONACO EVERGRAPH de TAG Heuer

MONACO EVERGRAPH de TAG Heuer

Pasión por el riesgo

Una distinguida vuelta de tuerca retro contemporánea a la que se une… Mejor, unen: otro icono, el TAG Heuer Monaco; y otro actor que lo engrandeció, Steve McQueen. Afirmar que fue, en 1969, el primer movimiento de cronógrafo automático es arriesgado… Su motor, el famoso Calibre 11, lo desarrolló Jack Heuer en compadreo con Breitling, Hamilton-Buren y Dubois-Depraz en el denominado Proyecto 99. Ese mismo año, Zenith y Seiko editaron cronógrafos automáticos.

El bueno de Jack quería diferenciarse. Una batalla feroz e incruenta que resolvió al acudir al fabricante de cajas suizo Erwin Piquerez: de líneas cuadradas. Hala. Conseguido. Heuer rompió los moldes con el Monaco 1133B. Sí, ese de la corona situada a la izquierda por necesidades técnicas del calibre, rasgo que se mantiene. TAG Heuer lo acaba de reinventar con el Monaco Evergraph. En su corazón late el calibre TH80-00, quizás su aspecto más revolucionario, un ingenio que elimina casi todas las palancas y muelles tradicionales y los sustituye por componentes biestables flexibles, y una espiral del volante en carbono ligero antimagnético, capaces de medir con precisión una décima de segundo.

Patek Philippe y la cima de la Gran Complicación

El tercer rutilante cronógrafo que ha relumbrado en el pasado W&W es la referencia 5204G-010 de Patek Philippe, con la que reinterpreta su icónico cronógrafo de ratrapante con calendario perpetuo (¡ojo, esta sí es una Gran Complicación!) en una nueva versión en oro blanco con esfera azul marino (en acabado soleil). Su correa azul marino con motivo textil y costuras rojas refuerza el carácter deportivo. Deportivo con caja de oro blanco, que estamos hablando de un Patek Philippe en plena y veloz ascensión a una cumbre donde viven las más sublimes manufacturas.

MONACO EVERGRAPH de TAG Heuer

REFERENCIA 5204G-010 de Patek Philippe

© Reproducción reservada