Grifols se blinda con energía verde

Grifols

Grifols ha cerrado con Engie un acuerdo de compraventa de energía renovable —conocido como PPA por sus siglas en inglés— que estará vigente durante diez años, desde 2027 hasta 2037. El contrato contempla el suministro de 40 gigavatios hora de electricidad al año, por lo que el volumen acumulado durante toda su duración alcanzará aproximadamente los 400 GWh.

Con esta energía, la compañía podrá cubrir el 66% del consumo eléctrico de sus operaciones en España. El acuerdo permitirá a Grifols disponer de una fuente renovable estable durante una década y reducir su exposición a las variaciones que se producen en el mercado eléctrico.

La electricidad será suministrada por Engie y procederá de nuevas instalaciones solares fotovoltaicas y eólicas ubicadas en España. De esta manera, el contrato no se limita a acreditar el origen renovable de la energía existente, sino que también contribuye al desarrollo de nuevos proyectos de generación.

Qué aporta un PPA

Los acuerdos de compraventa de energía a largo plazo se han convertido en una herramienta habitual entre las grandes compañías que buscan aumentar el peso de las renovables en sus operaciones.

En este tipo de contrato, un productor o comercializador se compromete a suministrar un volumen determinado de electricidad durante varios años. La empresa consumidora obtiene mayor visibilidad sobre el suministro, mientras que el desarrollador energético cuenta con una demanda estable para respaldar sus proyectos.

En el caso de Grifols, el acuerdo fija una entrega anual de 40 GWh. Engie será responsable de proporcionar esa electricidad durante el periodo pactado y de vincularla a los nuevos activos solares y eólicos construidos en territorio español. Esta fórmula permite que la farmacéutica incorpore energía renovable a una parte mayoritaria de sus operaciones sin tener que desarrollar directamente todas las instalaciones de generación.

El contrato también aporta previsibilidad. Aunque las compañías no han comunicado las condiciones económicas, una de las principales características de estos acuerdos es que establecen un marco de suministro a largo plazo, reduciendo parte de la incertidumbre asociada a las oscilaciones del mercado mayorista.

Nuevas plantas solares y eólicas

El origen de la electricidad constituye uno de los puntos centrales del acuerdo. Engie recurrirá a nuevos activos renovables, combinando generación fotovoltaica y eólica.

La mezcla de ambas tecnologías permite diversificar la producción. La energía solar se concentra en las horas de mayor radiación, mientras que la eólica depende de las condiciones del viento y puede generar electricidad en franjas horarias diferentes.

Daniel Fleta, ‘chief industrial services officer’ de Grifols, ha señalado que la operación forma parte del compromiso medioambiental de la compañía y contribuye activamente a desarrollar nuevas centrales eólicas y fotovoltaicas.

El acuerdo añade así nueva demanda corporativa a la expansión renovable en España. Para Engie, este tipo de contratos permite conectar su cartera de generación con clientes industriales que necesitan consumos elevados y continuados.

Objetivo: reducir las emisiones

La operación se integra en la estrategia climática de Grifols. La farmacéutica se ha comprometido a reducir un 42% sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero de alcance 1 y 2 para 2030, tomando 2022 como año de referencia.

Las emisiones de alcance 1 son las generadas directamente por las instalaciones y actividades de la empresa. Las de alcance 2 están asociadas a la electricidad que compra y consume. El acuerdo con Engie actúa principalmente sobre esta segunda categoría al sustituir una parte relevante del suministro por energía renovable.

La compañía también se ha fijado una reducción del 25% en sus emisiones de alcance 3 para ese mismo año. Estas incluyen el impacto indirecto producido a lo largo de su cadena de valor, desde proveedores y transporte hasta otras actividades que no controla directamente.

La reducción de estas últimas resulta más compleja porque exige coordinar decisiones con otras empresas. Por eso, los contratos energéticos como el firmado con Engie forman parte de una estrategia más amplia que deberá extenderse a diferentes áreas de la actividad.

Lliçà de Vall será 100% renovable

Uno de los proyectos industriales vinculados a estos objetivos será la nueva planta de producción que Grifols construirá en Lliçà de Vall, Barcelona. La instalación cubrirá el 100% de sus operaciones con electricidad renovable.

Este proyecto se suma al PPA y refuerza la apuesta de la compañía por introducir energía limpia desde el diseño inicial de sus nuevas infraestructuras. Frente a la adaptación posterior de una fábrica existente, la planta podrá incorporar desde su puesta en marcha criterios energéticos alineados con los compromisos ambientales del grupo.

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