Francisco Mesonero toma el timón de Club de Excelencia en Sotenibilidad

Francisco MesoneroFrancisco Mesonero

Los nombramientos no siempre cambian el rumbo, pero este apunta a hacerlo. Club de Excelencia en Sostenibilidad ha elegido a Francisco Mesonero Fernández de Córdoba como nuevo presidente, en un movimiento que refuerza su apuesta por consolidar la sostenibilidad como eje estratégico del tejido empresarial español.

No es un perfil improvisado. Mesonero acumula más de tres décadas trabajando en sostenibilidad y en estrategias de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), con un enfoque muy concreto: la inclusión laboral como palanca real de cambio. Su trayectoria está estrechamente ligada al ecosistema de Fundación Adecco, entidad que impulsó a finales de los 90 dentro del Grupo Adecco y que hoy es uno de los referentes en integración laboral de colectivos vulnerables.

¿Quién es Francisco Mesonero?

El impacto de ese trabajo no es menor. Desde la Fundación, Mesonero ha liderado iniciativas dirigidas a personas con discapacidad, mayores de 45 años en paro de larga duración o mujeres en contextos de vulnerabilidad. Pero más allá de la acción social, su enfoque ha ido un paso más allá: integrar la inclusión dentro de la estrategia empresarial, ayudando a las compañías a construir culturas corporativas más competitivas y sostenibles.

Su llegada a la presidencia del Club abre una nueva etapa que no llega en un momento cualquiera. Las empresas se enfrentan a un entorno marcado por mayores exigencias regulatorias, presión social y una transformación profunda de los modelos de negocio. En ese contexto, la sostenibilidad deja de ser narrativa para convertirse en ejecución.

El propio Mesonero lo resume con claridad: ya no es una opción, sino una responsabilidad compartida. Y ahí es donde el Club quiere posicionarse, reforzando su papel como punto de encuentro entre empresas, instituciones y sociedad civil.

El objetivo es ambicioso: impulsar la agenda ESG, generar alianzas y acelerar la transición hacia modelos más responsables. Con un perfil como el de Mesonero al frente, el mensaje es coherente: menos discurso y más impacto.

© Reproducción reservada