Air Europa afronta un nuevo capítulo tras la salida de Jesús Nuño de la Rosa, quien deja la consejería delegada después de algo más de tres años al frente de la compañía de la familia Hidalgo.
Su marcha se produce justo dos semanas después de que la aerolínea culminara la devolución íntegra del préstamo de 475 millones de euros concedido por la SEPI durante la crisis del coronavirus.
La empresa confirmó su salida este lunes mediante un comunicado en el que señala que el directivo y Juan José Hidalgo, presidente de la compañía, han alcanzado un acuerdo “en un ambiente de amistad y máxima cordialidad”.
También han presentado su dimisión César Hernández Blanco y Juan Manuel Bujía, representantes de la SEPI en el Consejo de Administración, completando así la salida institucional del organismo estatal.
Nuño de la Rosa llegó a la cúpula en junio de 2022, una designación impulsada por la propia SEPI.
Desde entonces insistió en que permanecería en el cargo hasta saldar la deuda pública, un compromiso que pudo cumplir gracias a la entrada de 300 millones de euros de Turkish Airlines, que adquirió un 26% de la compañía.
La aerolínea turca valoraba su continuidad, especialmente tras haber corregido “una buena parte de las salvedades de las cuentas históricas de Air Europa” y haber consolidado criterios profesionales frente a los intereses familiares.
Sin embargo, su compromiso tenía un límite temporal: finalizar la etapa condicionada por el rescate estatal.
Un giro en Air Europa
Cuando asumió la dirección, Air Europa acumulaba más de 700 millones en pérdidas, un reflejo del impacto devastador de la pandemia sobre el transporte aéreo.
La paralización de la actividad y la lenta recuperación turística dejaron a la compañía en una situación crítica.
Las cuentas de 2024 supusieron un punto de inflexión. Air Europa rozó los 3.000 millones de ingresos, el mayor volumen de su historia, y obtuvo 64 millones de beneficio neto, lo que permitió reducir sus pérdidas acumuladas hasta los 500 millones.
Para 2025, la aerolínea prevé superar nuevamente los 3.000 millones de facturación y alcanzar 120 millones de beneficio, apoyada en la firmeza de la demanda, la depreciación del dólar y la estabilidad del precio del petróleo.
El primer semestre del año ya se cerró en positivo, una rareza en un sector que suele registrar números rojos en ese periodo.
















