Vodafone España ha dado un nuevo paso en la reorganización de su estrategia multimarca con la incorporación de José Luis Prieto como nuevo director de Negocio de Finetwork, la operadora alicantina cuyo control asumió recientemente tras una compleja operación corporativa. El directivo se incorporará oficialmente al cargo el próximo 7 de enero, con el objetivo de impulsar el crecimiento y reposicionamiento de la marca.
Prieto aterriza en Finetwork tras una dilatada carrera de más de 25 años en el sector de las telecomunicaciones, con experiencia tanto en mercado residencial (B2C) como en empresas (B2B). Ingeniero superior de telecomunicaciones y con un Executive MBA, procede de Avatel Telecom, donde ejercía como director general de Negocio y lideró los planes de expansión y consolidación comercial de la compañía.
En esta nueva etapa, el ejecutivo trabajará de manera coordinada con Luis Jiménez, director de Wholesale de Vodafone España, quien seguirá al frente del proyecto de integración de Finetwork dentro del grupo. Según fuentes de la compañía, el fichaje responde a la voluntad de acelerar el desarrollo comercial de la marca y maximizar su aportación al conjunto del negocio.
Tras la adquisición
La llegada de Prieto se produce semanas después de que Vodafone España completara la adquisición del 99,4% del capital de Finetwork, una operación articulada mediante un canje de deuda por acciones y acompañada de una ampliación de capital de 10 millones de euros para asegurar la estabilidad financiera del operador. La transacción contó con la autorización de la CNMC y del Gobierno, y fue aceptada por la mayoría de los accionistas históricos, incluido su fundador, Pascual Pérez.
Bajo el liderazgo de José Miguel García, consejero delegado de Vodafone España y actual administrador único de Finetwork, el grupo mantendrá una estrategia clara: Vodafone como marca premium, Lowi en el segmento de bajo coste y Finetwork como palanca de escala en mercados estratégicos.
Actualmente, Finetwork aporta cerca de un millón de clientes de fibra y móvil, que se integran en los 26,3 millones de accesos que gestiona Vodafone en España. Con esta operación, la compañía —controlada desde 2024 por el fondo británico Zegona— busca mejorar su eficiencia operativa, reforzar su posición como tercer operador del mercado español y generar valor a largo plazo sin alterar el servicio a los clientes.
















