BBVA reorganiza su cúpula directiva sin perder talento. La directora financiera del grupo, Luisa Gómez Bravo, dejará su cargo el próximo 1 de septiembre, aunque no abandonará el banco. El consejero delegado, Onur Genç, ha confirmado que continuará vinculada a la entidad como consejera en algunas de sus principales filiales, garantizando así que su experiencia siga formando parte del proyecto.
El anuncio se produjo durante la presentación de los resultados semestrales del banco, un acto que también sirvió como despedida de Gómez Bravo tras casi tres años al frente de la dirección financiera y 25 años de trayectoria dentro de BBVA.
¿Quién es Luisa Gómez Bravo?
Genç quiso reconocer públicamente su trabajo y destacó el papel que ha desempeñado en una de las etapas más exitosas del banco. «Ha sido un privilegio trabajar contigo«, afirmó el consejero delegado, quien también elogió su liderazgo y profesionalidad, subrayando que BBVA quiere seguir contando con su conocimiento desde los consejos de administración de varias sociedades del grupo.
Por su parte, Luisa Gómez Bravo reconoció que su salida no estaba prevista en este momento, aunque aseguró afrontar la nueva etapa con optimismo. «Estoy profundamente agradecida por todas las oportunidades que he tenido y por los equipos con los que he trabajado», señaló durante su intervención, en la que también dedicó unas palabras de reconocimiento a Onur Genç.
El relevo forma parte de una amplia reorganización de la primera línea directiva de BBVA. El puesto de directora financiera será ocupado por Gonzalo Rodríguez, hasta ahora responsable de la banca minorista en España.
Los cambios afectan
Los cambios también afectan a México, el principal mercado del grupo. José Luis Elechiguerra asumirá la dirección del negocio en el país. Sustituyendo a Eduardo Osuna, quien pasará a ocupar la presidencia del Consejo de Administración de BBVA México.
La renovación llega en un momento especialmente positivo para la entidad, que acaba de presentar unos resultados récord. Un beneficio superior a 6.000 millones de euros en el primer semestre y el anuncio de una nueva recompra de acciones por 2.000 millones de euros.
Con este movimiento, BBVA busca dar continuidad a una etapa de fuerte crecimiento sin renunciar al conocimiento de una de sus directivas más relevantes. Apostando por una transición ordenada y por el desarrollo del talento interno en los puestos clave del grupo.