M&G Investments ha nombrado a Jen Braswell responsable global de Impacto de su negocio de mercados privados, que gestiona 94.000 millones de euros. El puesto es de nueva creación y busca acelerar el crecimiento de la plataforma de impacto de la firma, que alcanza casi 16.000 millones.
Braswell reportará a Emmanuel Deblanc, director de Inversiones de Mercados Privados, y tendrá entre sus funciones reforzar la capacidad de M&G para originar, gestionar y ampliar inversiones de impacto destinadas a clientes institucionales.
La ejecutiva trabajará con los equipos de inversión para impulsar la innovación de producto y las alianzas estratégicas, además de continuar desarrollando el enfoque de la compañía en evaluación, medición y gobernanza del impacto.
Antes de incorporarse a M&G, Braswell fue directora general de Impacto Global en EQT, donde desarrolló estrategias de inversión de impacto en capital privado, infraestructuras, crecimiento y venture capital.
También ocupó puestos directivos en British International Investment y cuenta con cerca de 30 años de experiencia en capital privado, inversión de impacto y finanzas sostenibles en mercados desarrollados y emergentes.
Desde enero de 2026 ejercía como asesora senior de Impacto de responsAbility, una de las capacidades especializadas integradas en la plataforma de mercados privados de M&G. En su nueva posición continuará asesorando a su equipo directivo.
¿Cuál es el plan de M&G Investments?
La estrategia de M&G combinará su escala institucional con la experiencia de responsAbility, Catalyst y P Capital Partners para ampliar las oportunidades de inversión de impacto en crédito privado, infraestructuras, activos reales y capital privado.
El objetivo incluye áreas como clima, inclusión financiera, sistemas alimentarios sostenibles e infraestructuras sociales, tanto en mercados desarrollados como emergentes.
Emmanuel Deblanc destacó que los inversores buscan estrategias capaces de combinar rentabilidad financiera con impacto claro y medible. Braswell, por su parte, afirmó que la inversión de impacto se ha convertido en una prioridad estratégica para numerosos inversores institucionales y clientes de banca privada.
















