La compañía española de alimentación Pascual abre una nueva etapa en su historia con un relevo clave en su cúpula directiva y un giro profundo en su modelo de gestión.
El grupo ha anunciado el nombramiento de César Vargas como nuevo consejero delegado, con el encargo de liderar un ambicioso proceso de transformación interna orientado a reforzar su competitividad en un mercado cada vez más exigente.
Hasta ahora director general de negocios, Vargas asume el cargo en un momento estratégico.
La empresa ha presentado ya a sus más de 2.100 empleados el proyecto Aura. Una hoja de ruta que marca el paso de una estructura tradicional a un ecosistema de empresas con mayor autonomía operativa.
La principal novedad del plan, según ha explicado la compañía, es “el paso de una gestión centralizada a un modelo de gestión descentralizada”.
Ajustes en Pascual
Este cambio supone dejar atrás los ciclos convencionales de toma de decisiones para adoptar una organización diseñada para “responder con contundencia a un mercado global radicalmente más exigente”.
Pascual operará como un ecosistema en el que cada unidad de negocio funcionará como una empresa autónoma, con dirección propia, pero bajo una gobernanza común.
Este esquema busca diferenciar claramente la ejecución diaria de la visión estratégica a largo plazo.
César Vargas coordinará las cinco grandes áreas del grupo, cada una con su propia hoja de ruta: lácteos, hidratación, café (hostelería y restauración), negocio internacional y distribución.
El objetivo es dotar a cada división de mayor capacidad de decisión, innovación y adaptación al mercado.
En paralelo, el presidente de la compañía, Tomás Pascual, mantendrá un papel clave en la supervisión.
Será el responsable de la gobernanza, la visión estratégica y la alineación entre la propiedad y la gestión.
En palabras del propio presidente, “Pascual inicia hoy su etapa más ambiciosa”.
Con la activación de “un ecosistema descentralizado para recuperar la agilidad y la valentía de nuestro origen”.
Desde la dirección ejecutiva, Vargas ha subrayado el alcance del reto.
“La meta es clara y ambiciosa: convertirnos en una compañía más ágil, más digital, más sostenible y patrimonialmente más valiosa, y hacerla con el mejor equipo de profesionales”, ha afirmado.

César Vargas / Pascual