Pedro Sánchez ha confirmado el respaldo del Gobierno a Pablo Hernández de Cos para suceder a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE). El presidente trasladó su apoyo al exgobernador del Banco de España durante una entrevista con Bloomberg en Nueva York, en el marco de su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas.
“Por supuesto que él tiene mi apoyo”, afirmó Sánchez al ser preguntado por la candidatura de Hernández de Cos. El presidente destacó su capacidad, conocimiento y liderazgo y defendió que su llegada a la presidencia del BCE sería positiva tanto para España como para el conjunto de Europa.
El respaldo público de Sánchez formaliza la posición del Ejecutivo español ante una sucesión que todavía no está abierta oficialmente. Lagarde mantiene su mandato hasta el 31 de octubre de 2027, aunque en las últimas semanas se ha intensificado el debate sobre una eventual salida anticipada. La presidenta del BCE respondió recientemente “veremos” al ser preguntada sobre esa posibilidad.
De gobernador del Banco de España al BIS
Hernández de Cos reúne una trayectoria directamente vinculada a la política monetaria europea. Fue gobernador del Banco de España entre 2018 y 2024 y miembro del Consejo de Gobierno del BCE durante ese periodo. Desde julio de 2025 ocupa el cargo de director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), con sede en Basilea.
Su experiencia internacional incluye además la presidencia del Comité de Basilea de Supervisión Bancaria entre 2019 y 2024 y su participación en organismos europeos relacionados con la estabilidad financiera. El BIS señala entre sus áreas de especialización la macroeconomía, la política fiscal y monetaria y la estabilidad financiera.
El economista español aparece desde hace meses entre los nombres que se manejan para la futura presidencia del BCE. Junto a él, las informaciones sobre la sucesión han situado a otros responsables de bancos centrales europeos, aunque no existe todavía una decisión formal sobre el próximo presidente.
España busca mantener peso en Fráncfort
La eventual candidatura de Hernández de Cos tiene además una dimensión institucional para España. El país perderá su representación directa en el Comité Ejecutivo del BCE tras la salida de José Manuel Campa, mientras en 2027 coincidirán varios relevos en la cúpula de la institución.
El propio BCE está dirigido por un Comité Ejecutivo de seis miembros, mientras que el Consejo de Gobierno incorpora a los gobernadores de los bancos centrales nacionales de los países del euro. La presidencia concentra funciones de dirección, representación y ejecución de las decisiones adoptadas por los órganos de gobierno del banco central.
La carrera por la sucesión se desarrolla, además, en un contexto monetario especialmente relevante. En septiembre, el BCE elevó sus tres tipos oficiales en 25 puntos básicos, hasta situar la facilidad de depósito en el 2,50%, mientras sus proyecciones contemplan una inflación media del 3% en 2026 y del 2,5% en 2027.
El perfil del próximo presidente será, por tanto, determinante para una institución que afronta un escenario marcado por presiones inflacionistas, energía, crecimiento y estabilidad financiera. Hernández de Cos cuenta ahora con el respaldo explícito del Gobierno español, pero su candidatura deberá encajar en el proceso europeo de designación y en los equilibrios entre los Estados miembros.
















