Schnabel adelanta su salida del BCE para asumir un cargo clave en el FMI

Isabel Schnabel

Isabel Schnabel abandonará antes de lo previsto el Banco Central Europeo (BCE) para incorporarse a la cúpula del Fondo Monetario Internacional (FMI). La economista alemana ha comunicado este jueves que dejará su puesto en el Comité Ejecutivo de la institución de Fráncfort el 3 de enero de 2027, un día antes de asumir su nueva responsabilidad en Washington.

A partir del 4 de enero, Schnabel será la nueva directora del Departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI, además de ejercer como consejera financiera del organismo. Su llegada al Fondo se produce antes de que expirase su actual mandato en el BCE, previsto para diciembre de 2027.

La salida supone un movimiento relevante en el tablero de las principales instituciones económicas internacionales y abre, además, el proceso para cubrir uno de los ocho puestos del Comité Ejecutivo del BCE.

Schnabel se incorporó al máximo órgano ejecutivo del banco central en 2020, después de desarrollar buena parte de su carrera en el ámbito académico y de ocupar distintos puestos en organismos económicos alemanes. Antes de llegar a Fráncfort formó parte, entre otros organismos, del Consejo de Expertos en Economía de Alemania y de la autoridad supervisora financiera alemana, BaFin.

Durante sus años en el BCE se convirtió en una de las voces más reconocibles en materia de política monetaria, inflación y estabilidad financiera, especialmente durante el periodo de fuertes tensiones inflacionistas que siguió a la pandemia.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha destacado la contribución de Schnabel a la estrategia de la institución para devolver la inflación al objetivo del 2% a medio plazo, así como su participación en la modernización de las operaciones del banco central.

Desde el FMI, su directora gerente, Kristalina Georgieva, ha puesto el foco en la experiencia de Schnabel en la intersección entre banca central, mercados de capitales y estabilidad financiera, áreas que pasarán a estar directamente bajo su responsabilidad.

Un relevo que abre una etapa de cambios en Fráncfort

La marcha de Schnabel se produce en un momento especialmente relevante para el BCE. Su salida se suma a una serie de cambios que afectarán a la composición de la institución durante los próximos meses.

Uno de los próximos hitos será la finalización, en junio de 2027, del mandato del economista jefe del BCE, Philip Lane. A ello se añade la incertidumbre sobre la continuidad de Christine Lagarde, cuyo mandato como presidenta está previsto que finalice en octubre de 2027, aunque su eventual salida anticipada ha sido objeto de especulación.

El BCE deberá iniciar ahora formalmente el procedimiento para cubrir la vacante dejada por Schnabel. Los miembros del Comité Ejecutivo son nombrados por el Consejo Europeo, previa consulta al Parlamento Europeo y al Consejo de Gobierno del BCE.

La sucesión se produce, además, en un contexto en el que los Estados miembros ya mantienen conversaciones sobre el reparto de algunos de los principales puestos económicos europeos que quedarán disponibles durante los próximos meses.

Hernández de Cos, entre los nombres para liderar el BCE

La renovación de la cúpula del BCE vuelve a colocar sobre la mesa la carrera por la presidencia de la institución. Entre los nombres que han adquirido mayor visibilidad se encuentra el español Pablo Hernández de Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y antiguo gobernador del Banco de España.

Hernández de Cos apareció como uno de los candidatos mejor valorados en una encuesta del Official Monetary and Financial Institutions Forum (OMFIF) sobre la sucesión al frente del BCE.

El Gobierno español también ha expresado públicamente su respaldo a su candidatura. El presidente Pedro Sánchez afirmó recientemente en Bloomberg que sería «muy positivo» que Hernández de Cos presidiera el BCE y destacó su trayectoria como gobernador del Banco de España.

Otro de los nombres que aparece en las conversaciones sobre la futura dirección de la institución es Klaas Knot, antiguo gobernador del Banco de los Países Bajos.

La sucesión de Schnabel, por tanto, no constituye únicamente una vacante más en el BCE. Su salida anticipa una renovación de varios de los principales puestos de responsabilidad de la política monetaria europea, en un momento en el que los gobiernos de la eurozona deberán negociar tanto los perfiles como el equilibrio entre países en la futura estructura de poder de la institución.

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