La cooperativa industrial Ulma, con sede en Oñati (Gipuzkoa) y una plantilla de 5.747 trabajadores, ha anunciado un relevo en su dirección general que marcará una nueva etapa en su historia.
El consejo general de la compañía ha aprobado el nombramiento de Aitor Ayastuy como próximo director general, quien tomará el testigo de Iñaki Gabilondo, al frente de la corporación desde hace 16 años y que se jubilará en 2026.
El traspaso se ha preparado con antelación. Según ha señalado la cooperativa, el proceso “se ha desarrollado de manera ordenada en los últimos meses, con el objetivo de asegurar la continuidad del proyecto socio empresarial y preparar al grupo para abordar los próximos retos de futuro”.
Ayastuy, de 57 años y natural de Arrasate/Mondragón, es licenciado en Ciencias Empresariales por la UPV/EHU y cuenta con un MBA International por la universidad The Robert Gordon de Aberdeen.
Inició su trayectoria en Ulma en 1995, en el área de negocio agrícola, y desde 1997 ha estado vinculado a la división de construcción.
En 2008 asumió la dirección de Ulma Construcción, desde donde ha impulsado el crecimiento internacional de esta cooperativa.
El aporte en Ulma
Con 17 años de pertenencia al consejo de dirección del grupo, Ayastuy aporta, en palabras de la corporación, una “amplia trayectoria en el sector industrial” y “un sólido compromiso con el modelo cooperativo”, además de un conocimiento profundo de las distintas áreas del conglomerado.
Hasta el próximo 1 de enero, Gabilondo y Ayastuy mantendrán sus actuales funciones, pero trabajarán de manera conjunta para garantizar la “estabilidad y continuidad” en la gestión de los diferentes negocios de Ulma.
El grupo, que reúne a nueve cooperativas industriales, opera en 81 países y cerró 2024 con una facturación superior a 1.100 millones de euros.
Sus actividades abarcan desde la construcción y los bienes de equipo hasta los sistemas de almacenes inteligentes, la forja y proyectos vinculados a la inteligencia artificial aplicada a la salud.

Aitor Ayastuy