Urbas Grupo Financiero ha aprobado este martes en junta general extraordinaria una batería de decisiones clave para su nueva etapa, entre las que destacan el cese de su auditor, el nombramiento de un exalto cargo de Banco Santander como consejero ejecutivo y la autorización para emitir deuda o ampliar capital por hasta 200 millones de euros, según ha comunicado la compañía a la CNMV.
En el ámbito de la supervisión financiera, los accionistas han respaldado la revocación del auditor A Worldwide Audit Assurance España, que decidió no emitir el informe de auditoría de las cuentas correspondientes a 2024. En su lugar, la junta ha aprobado el nombramiento de Crowe Auditores España como nueva firma auditora para los ejercicios 2024, 2025, 2026 y 2027, con el objetivo de reforzar la credibilidad y transparencia contable del grupo.
Reconfiguración del consejo de administración
En cuanto a la reconfiguración del consejo de administración, la junta ha dado luz verde a la incorporación de Juan Andrés Yanes Luciani como consejero ejecutivo, en sustitución de Jesús García de Ponga. Yanes cuenta con una trayectoria de 27 años en Grupo Santander, donde desempeñó distintos cargos de responsabilidad, entre ellos el de vicepresidente ejecutivo sénior, aportando un perfil financiero de alto nivel en un momento clave para la compañía.
Asimismo, el órgano rector ha decidido no ratificar a Jesús Ordóñez Gutiérrez, nombrado en marzo de 2025 y posteriormente dimitido, ni a Francisco Javier Álvarez Hoyuela, cesado el pasado 18 de diciembre por su vinculación con el ‘caso Koldo’. Por el contrario, sí ha sido ratificado José Manuel Rodríguez García como consejero independiente, en sustitución de Ignacio María Florentino Checa Zavala, tal y como se anunció el pasado mes de julio.
En el plano financiero, la junta ha autorizado al consejo de administración, por un plazo máximo de cinco años, a emitir bonos u obligaciones, tanto convertibles como no convertibles, así como a ampliar capital, con un límite conjunto de hasta 200 millones de euros. Esta facultad pretende dotar a la compañía de flexibilidad financiera para afrontar su proceso de reestructuración y desarrollo futuro.
Las decisiones adoptadas se producen en un contexto especialmente delicado para Urbas, que solicitó en septiembre el concurso voluntario de acreedores, y marcan un paso relevante en su intento por reordenar su gobierno corporativo y reforzar su estructura financiera de cara a los próximos ejercicios.
















