Alicia Koplowitz ha movido ficha en el mercado español con una operación discreta pero simbólica, a través de la sicav Morinvest, su vehículo inversor.
Koplowitz ha aflorado una posición en Indra tras invertir 557.000 euros y adquirir 11.475 acciones, según consta en el informe remitido a la CNMV correspondiente al segundo semestre de 2025.
Tomando como referencia el precio de cierre de Indra a finales de 2025 —48,54 euros por acción—, la participación representa apenas un 0,006% del capital de la compañía de defensa y tecnología.
En el conjunto de la cartera, el peso es todavía más reducido: solo un 0,08% del total de inversiones de la sicav.
El movimiento confirma el interés táctico por el sector tecnológico y de defensa, aunque dentro de una estrategia claramente diversificada y con foco internacional.
La exposición a bolsa española es limitada: ronda los 800.000 euros, apenas un 0,12% de un patrimonio total que asciende a 659 millones de euros.
En paralelo, Morinvest ha reducido posiciones en el mercado doméstico. La sicav ha salido de Cellnex, desprendiéndose de una participación valorada en 141.000 euros, y también ha abandonado completamente Proeduca Altus, holding vinculado a la educación universitaria online.
En este último caso, el ajuste es más significativo. A cierre de junio mantenía una posición valorada en 28,7 millones de euros, pero en el segundo semestre ya no figuraba ninguna participación.
Un giro que evidencia una rotación relevante dentro de la cartera española.
Los movimientos de Alicia Koplowitz
Las otras apuestas nacionales son testimoniales. Morinvest mantiene una pequeña posición en Amadeus, valorada en 116.000 euros, y ha incorporado Banco Santander con 127.000 euros en el último semestre.
Donde sí se concentra el peso estratégico es en la renta variable internacional. Nvidia destaca con más de 6,3 millones de euros invertidos, cerca del 1% del total de la cartera. Le siguen Amazon, con 5,8 millones, y Microsoft, con 5,3 millones.
El mapa inversor es claro: mínima exposición doméstica y fuerte apuesta por gigantes tecnológicos globales.
La entrada en Indra, aunque modesta en cifras, encaja en esa lógica de posicionamiento selectivo en compañías vinculadas a tecnología avanzada y defensa, sectores llamados a ganar protagonismo en el actual contexto geopolítico y económico.

Alicia Koplowitz