En un sector sometido a una creciente presión regulatoria, climática y social, Ebro Foods apuesta por integrar innovación y sostenibilidad como palancas inseparables de competitividad. Ana Antequera Pardo, su directora de Comunicación y Asuntos ESG, explica cómo esta visión se materializa en el plan Rumbo a 2030, una hoja de ruta que sitúa los criterios ESG, la eficiencia industrial y la colaboración en el centro de la estrategia empresarial.
En un contexto en el que innovación y sostenibilidad ya no pueden avanzar por separado, ¿cómo ha evolucionado vuestra estrategia para integrar ambas palancas como un único eje de competitividad?
Trabajamos con la filosofía de que innovación y sostenibilidad son dos dimensiones inseparables. Durante años, la innovación se centró en producto, procesos o eficiencia, pero hoy su impacto solo es real si está alineado con una visión sostenible a largo plazo. Esa idea es la base de nuestro plan Rumbo a 2030, donde las decisiones de negocio —desde el diseño de un nuevo alimento/producto hasta la inversión industrial— incorporan criterios ambientales, sociales y de buen gobierno.
Ebro Foods articula su hoja de ruta en el plan Rumbo a 2030. ¿Qué impacto o ventajas reales perciben en la evolución del negocio?
Los avances del plan se traducen en tres impactos claros: Mayor eficiencia y resiliencia industrial; la relevancia ante un consumidor más exigente (operamos en categorías donde la diferenciación, el valor nutricional, la transparencia o el origen responsable son decisivos) y la atracción de talento y alianzas (nos abre puertas a colaboraciones con centros tecnológicos, startups y organizaciones sociales que aportan soluciones al sector).
Qué peso tienen los criterios ESG en las decisiones del comité de dirección?
Su peso es hoy muy significativo y transversal. Hace 15 años la sostenibilidad estaba implícita en el negocio. Muchas iniciativas ya se hacían, pero no estaban sistematizadas ni se medían sus beneficios más allá del cumplimiento o del “hacer las cosas bien”. Hoy, en cambio, es un factor determinante en decisiones de inversión, gestión de riesgos, innovación, gobernanza y estrategia comercial. El Consejo y el Comité evalúan cualquier proyecto con métricas de impacto, desde emisiones y riesgos climáticos hasta bienestar de las personas o cumplimiento normativo. La reciente adhesión a SBTi es un buen ejemplo de esa integración estratégica.

El Premio de Investigación cicCartuja Ebro Foods se organiza con el objetivo de fomentar la excelencia científica y reconocer la labor realizada por los jóvenes investigadores
Desde la perspectiva de una gran multinacional, ¿qué significa hoy innovar de forma sostenible más allá del desarrollo de nuevos productos?
Significa transformar la forma en la que producimos, distribuimos y gestionamos la cadena de valor. Innovar sosteniblemente se traduce en: Desarrollar envases con menor impacto y mayor reciclabilidad; incorporar tecnologías que reducen consumos energéticos o hídricos; mejorar la eficiencia de nuestras líneas industriales para disminuir pérdidas y mermas; colaborar con agricultores, molinos y cooperativas para impulsar prácticas más sostenibles en el cultivo del arroz, del trigo y otros ingredientes; y aplicar criterios de circularidad en subproductos o procesos, entre otras.
La reducción de emisiones, el uso eficiente del agua y la energía son retos clave para la industria alimentaria. ¿Qué innovaciones tecnológicas o de proceso han resultado más determinantes para avanzar en estos ámbitos?
Destacaría cuatro: Inversiones en eficiencia energética y térmica (modernizando calderas, sistemas de vapor y automatización de procesos); tecnologías para optimizar el uso del agua (con sistemas de recirculación, medición en tiempo real y mejoras en procesos de limpieza); digitalización de plantas (que nos permite monitorizar consumos, anticipar necesidades de mantenimiento y reducir ineficiencias); y avances en circularidad y valorización de subproductos (incorporando tecnologías que permiten aprovechar mejor ciertos materiales residuales, reducir desperdicio y generar soluciones que aportan eficiencia adicional).
La digitalización y la trazabilidad se han convertido en aliadas clave de la sostenibilidad. ¿Qué papel están jugando los datos, la automatización o la IA en la toma de decisiones?
Su papel es cada vez más relevante. Los datos nos permiten tomar decisiones más precisas: identificar puntos de mejora, reducir consumos, anticipar riesgos y aumentar la calidad del producto final. La automatización está elevando la eficiencia y seguridad en planta, mientras que la IA empieza a tener aplicaciones en planificación de la demanda, optimización logística o predicción de mantenimiento. Además, la trazabilidad digital refuerza la transparencia y la confianza del consumidor.

Tilda, adquirida por Ebro Foods en 2019, cuenta con la certificación B CORP
Programas como Ebro Talent apuestan por la innovación abierta y la colaboración con startups y socios tecnológicos. ¿Qué valor aportan estas alianzas a la transformación sostenible del grupo?
Ebro Talent fue en su momento un programa muy relevante para impulsar la innovación abierta y la conexión con emprendedores. Hoy hemos evolucionado hacia modelos más amplios de colaboración, y una de las líneas más importantes es la creación de los Premios Ebro Foods cic-Cartuja, en colaboración con el CSIC, que promueven la transferencia de conocimiento y el desarrollo de soluciones aplicadas al sector agroalimentario. Dentro de estos premios hemos impulsado una categoría específica de Innovación Agroalimentaria, que nos permite identificar y acelerar tecnologías con impacto real en toda la cadena de valor: desde soluciones de packaging sostenible hasta procesos que mejoran la eficiencia industrial, nuevos ingredientes, digitalización o herramientas que ayudan a reducir mermas y desperdicio.
De cara a 2030, ¿cuáles son los principales retos que deberá afrontar Ebro Foods para seguir integrando innovación y sostenibilidad en un entorno cada vez más complejo?
Yo diría que hay tres grandes retos: Acelerar la descarbonización de nuestra cadena de valor, fundamentalmente aguas arriba; reforzar la resiliencia y sostenibilidad de la cadena de suministro y continuar avanzando en la integración de la innovación en todo el ciclo de vida del producto, desde el campo hasta el consumidor.

Ana Antequera Pardo, directora de Comunicación y Asuntos ESG de Ebro Foods