En un contexto marcado por la expansión de los formatos digitales, el libro-arte mantiene un espacio propio dentro del mercado editorial y del coleccionismo. Marc Buil, director de ARTIKA BOOKS, analiza en esta entrevista la evolución del libro impreso concebido como objeto artístico, el papel del diseño y la producción artesanal en ediciones limitadas y el perfil de los coleccionistas interesados en este tipo de obras. También aborda algunos de los proyectos recientes de la editorial, entre ellos la edición del Cántico del Sol ilustrado por Joan Miró, y reflexiona sobre el lugar que ocupan estas piezas en la relación contemporánea entre arte, libro y objeto de colección.
¿Cómo ve la evolución del libro impreso como objet d’art frente al auge digital?
En ARTIKA BOOKS nos situamos más cerca del mundo del arte que del mercado editorial tradicional, por lo que la digitalización no nos afecta directamente. El entorno digital cubre la necesidad de inmediatez, pero precisamente por eso el libro como objet d’art cobra más valor: aporta presencia, permanencia y experiencia sensorial.
No competimos con el formato digital; ofrecemos algo distinto. Nuestras ediciones están concebidas como obras de arte y piezas de colección, donde el valor reside en el objeto físico, en los materiales y en la excelencia artesanal. En un mundo cada vez más intangible, nosotros siempre hemos apostado por las piezas físicas y eso se traduce en lujo y legado.
¿Cree que esta tendencia afecta al diseño y producción de las ediciones?
En nuestro caso, el diseño y la producción no son una consecuencia de la tendencia, sino el punto de partida. Entendemos nuestras obras como grandes objetos artísticos y también como piezas de decoración, por lo que la estética es fundamental. Cuidamos cada detalle, desde el libro hasta el estuche, para que el conjunto tenga una presencia diferenciadora en el hogar. Invertimos tiempo, talento y recursos para que el diseño y la excelencia productiva sean parte esencial del valor de la obra, y no un aspecto secundario.
¿Qué tipo de comprador o coleccionista se interesa por estos libros? ¿Ha cambiado la tendencia en los últimos años?
El público de ARTIKA BOOKS es muy diverso. Por un lado, contamos con grandes clientes que llevan más de veinte años depositando su confianza en nosotros y que siguen mostrando interés por todas las novedades que editamos.
Por otro, trabajamos con grandes coleccionistas de arte a nivel internacional y con personas que se sienten atraídas por una de nuestras ediciones, o por uno de nuestros artistas, y que ven en ARTIKA BOOKS una puerta de acceso al mundo del arte o del coleccionismo.
En ese sentido, además de crear piezas exclusivas, también contribuimos a acercar el arte a nuevos públicos, generando una forma accesible y rigurosa de incorporarlo a su vida cotidiana.
¿Puede este modelo conectarse con tendencias globales, como la valorización de arte y objetos de lujo?
Sin duda. La forma de consumir y de exhibir libros y obras en el hogar ha cambiado profundamente en las últimas décadas. Los espacios son cada vez más minimalistas, y eso hace que cada objeto elegido tenga un peso estético y simbólico mucho mayor. En este contexto, nuestras ediciones encajan de forma natural con el concepto del arte y de lo exclusivo: no son solo libros, sino piezas con presencia, capaces de generar conexión emocional y convertirse en protagonistas del espacio. Cuando hay menos elementos, el objeto que decides colocar debe tener una relevancia y una conexión emocional muy importante y eso es lo que intentamos buscar en ARTIKA BOOKS.
¿Cómo influye la producción artesanal y limitada en la sostenibilidad económica de la editorial?
Desde nuestros inicios, la calidad ha sido un principio incuestionable. Apostar por producciones artesanales y limitadas implica un coste elevado y un control exhaustivo en cada fase del proceso, pero es coherente con los valores que defendemos en ARTIKA BOOKS y con las obras que creamos.
Trabajamos en el ámbito del arte, junto a grandes artistas y marcas, y no concebimos nuestras ediciones sin esos estándares de excelencia. Cuando una creación forma parte del universo creativo y artesanal de un artista, la producción debe estar a la altura de ese legado.
Al mirar la serie Cántico del Sol de Joan Miró y su edición actual, ¿cómo ve usted la relación entre arte, espiritualidad y formato libro como objeto de colección dentro del mercado contemporáneo de libros‑arte?
Cántico del Sol es una obra profundamente simbólica. En ella dialogan dos creadores separados por ocho siglos. Por un lado, San Francisco de Asís, con un texto considerado uno de los primeros manifiestos ecológicos occidentales. Por otro, Joan Miró en plena madurez artística, simplificando su obra y su lenguaje hasta quedarse con lo esencial.
Ambos comparten una mirada espiritual hacia los elementos primarios: el Sol, la Luna, la Tierra, el agua, el fuego y una voluntad de conexión con lo esencial. Esa síntesis entre espiritualidad y expresión artística encuentra en el libro de artista un formato especialmente poderoso, porque permite guardar los elementos de la obra y, al mismo tiempo, convertirla en experiencia.
En nuestra edición, esta dimensión se refuerza: las cubiertas del Libro de Arte reproducen las planchas originales utilizadas por Miró, integrando el proceso creativo en la obra final. El propio libro no solo te está enseñando el resultado final, sino que te explica el proceso creativo del artista convirtiéndose en una pieza de colección con significado artístico y espiritual.
Tras proyectos como los libros de McCurry, la colaboración con el Real Madrid y ediciones clásicas de artistas como Sorolla y Valdés, ¿cuál cree que ha sido el proyecto más desafiante de ARTIKA BOOKS en los últimos años y por qué?
Es difícil señalar uno en concreto, porque en ARTIKA BOOKS no existen dos proyectos iguales. Hemos trabajado con artistas vivos, museos, fundaciones y herederos de grandes maestros, y cada colaboración implica un universo creativo distinto. El verdadero desafío siempre es el mismo: captar y trasladar con fidelidad la esencia del artista. Eso afecta a todo, a la relación personal, la conceptualización, el diseño, los materiales, los procesos productivos. Como no hay dos artistas iguales, tampoco puede haber dos obras iguales. Cada proyecto tiene su propio ritmo y sus particularidades, pero precisamente eso es lo que define parte de nuestro trabajo y lo que hace que cada edición sea única e irrepetible.
¿Han considerado formatos híbridos (libro + experiencia digital, NFT, realidad aumentada) o prefieren mantener una separación clara?
Hasta la fecha, en ARTIKA BOOKS hemos optado por mantener una separación clara. Nuestro objetivo es crear piezas atemporales, destinadas a formar parte del patrimonio personal y familiar de quienes adquieren nuestras obras. Tenemos ediciones publicadas hace más de veinte años que hoy podrían lanzarse de nuevo sin perder actualidad. Esa permanencia es parte esencial de nuestro compromiso, y queremos que siga siendo así en el futuro.
Mirando hacia el futuro, ¿qué tipo de colaboraciones o proyectos le gustaría explorar en ARTIKA BOOKS que aún no se hayan abordado y que podrían sorprender al público general y al especializado?
El recorrido del arte es inagotable. Aún hay grandes artistas, de distintos países y disciplinas, con los que nos gustaría colaborar. Pero también miramos más allá del mercado artístico tradicional, explorando proyectos que, sin pertenecer estrictamente a ese ámbito, compartan los valores de sensibilidad y excelencia creativa con los que nos sentimos identificados.
Lo esencial para nosotros no es el sector, sino el ADN del proyecto: comprender la esencia del creador o de la institución con la que trabajamos y traducirla en una obra con sentido, jugando con el diseño, con los colores, con los contenidos… y, con el objetivo final de lograr una conexión final intensa entre el público y el artista, a través de nuestra obra.
¿Qué le gustaría que representara ARTIKA BOOKS dentro de 20 o 30 años en la historia de la edición artística?
Me gustaría que, dentro de 20 o 30 años, hubiera personas agradecidas a sus padres, tíos o abuelos por haber adquirido una de nuestras ediciones, que hoy forman parte de su patrimonio familiar. Que hijos y nietos las conserven y las valoren como algo más que un libro: como una pieza heredada, con historia y significado, como sucede con las obras de arte. Esta será para mí la verdadera señal de éxito de ARTIKA BOOKS.

