Las acciones de Berkshire Hathaway han sufrido una de sus peores caídas trimestrales desde 1990, perdiendo más del 12 % de su valor desde que Warren Buffett confirmó su intención de retirarse como CEO a finales de 2025. En contraste, el S&P 500 ha subido un 11 % en el mismo período, lo que acentúa la preocupación de los inversores ante el futuro de la compañía sin su emblemático líder. según indica el Financial Times.
El impacto en el mercado refleja la posible desaparición del llamado “Buffett premium”, el valor añadido que muchos analistas atribuyen a la gestión del legendario inversor. Aunque su sucesor designado, Greg Abel, ya desempeña un rol clave en las operaciones no aseguradoras del conglomerado, sigue siendo una figura poco conocida fuera de los círculos corporativos, lo que alimenta la incertidumbre.
Los últimos resultados financieros de la compañía tampoco han ayudado a calmar los ánimos. En el segundo trimestre de 2025, el beneficio operativo cayó un 4 %, hasta los 11.200 millones de dólares, afectado por una fuerte amortización de 3.800 millones de dólares relacionada con su participación en Kraft Heinz, cuyo valor se ha desplomado desde 2017. No obstante, excluyendo factores extraordinarios como el efecto del tipo de cambio, el resultado operativo habría mostrado un crecimiento del 8 %.
A pesar del contexto adverso, Berkshire Hathaway ha acumulado una impresionante reserva de 344.000 millones de dólares en efectivo, fruto de una política de ventas netas de activos durante 11 trimestres consecutivos. Sin embargo, la empresa no ha recomprado acciones desde mayo, lo que también ha sido interpretado como una señal de prudencia o incluso de estancamiento estratégico.
Las divisiones clave del grupo —como el ferrocarril BNSF, las utilities y la industria manufacturera— continúan generando beneficios sólidos, pero los inversores siguen atentos a cómo se desarrollará la transición de liderazgo.
La retirada de Buffett no solo marca el fin de una era en la inversión global, sino que también plantea interrogantes sobre el modelo de negocio a largo plazo de Berkshire y el peso que aún puede tener sin su figura más influyente.

Warren Buffett