Sentido común y capacidad técnica. Esa es la combinación que, a juicio de la presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, debería definir a su sucesor al frente del organismo regulador.
Durante un desayuno informativo, la directiva ha insistido en que el perfil idóneo exige “capacidad técnica, capacidad técnica y sentido común”, subrayando que la primera es imprescindible por las funciones jurídicas del cargo, que incluye la presidencia del pleno y de la sala de competencia.
Fernández ha recomendado cuidar la calidad técnica de los servicios y proteger el talento interno, al considerar que la competencia por profesionales es “durísima”, además de pedir que el organismo se mantenga abierto al mundo y apoyado en sus equipos técnicos.
En su repaso del mandato, ha defendido la razón de ser del derecho de la competencia y ha recordado que “Don Dinero también está sometido a las reglas”, subrayando que el tamaño empresarial no puede convertirse en una ventaja abusiva.
También ha reconocido momentos de presión y soledad institucional durante sus seis años de mandato, defendiendo que una autoridad independiente debe asumir decisiones incluso cuando resultan incómodas.
Fernández ha concluido que la CNMC está mejor preparada para afrontar el futuro y ha defendido que su balance es positivo, confiando en que se sigan defendiendo mercados competitivos y abiertos en España.
¿Qué espera para la CNMC?
La presidenta ha insistido en que el papel de la CNMC es garantizar reglas iguales para todos los operadores, protegiendo a consumidores y empresas mediante decisiones basadas en rigor técnico.
En este sentido, ha remarcado que la institución solo cumple su función si actúa con independencia, transparencia y seguridad jurídica, elementos que considera esenciales para el buen funcionamiento de los mercados y la confianza en el sistema económico.
En su despedida, ha trasladado su agradecimiento a los equipos de la institución y ha afirmado que el plan estratégico diseñado hace seis años se ha cumplido en lo esencial, lo que refuerza su convicción de haber completado un mandato orientado a fortalecer la CNMC.
Ha cerrado su intervención deseando continuidad en la defensa de mercados abiertos y competitivos en España en el futuro inmediato regulatorio.

