El giro estratégico de Murtra: la salida acelerada de Latinoamérica

Marc MurtraMarc Murtra

Marc Murtra está a punto de cumplir su primer año al frente de Telefónica y lo hace con una hoja de ruta clara: reducir riesgos, simplificar el grupo y sentar las bases del crecimiento futuro. Desde su llegada a la presidencia, el directivo ha acelerado de forma decidida la salida de América Latina, una estrategia ya diseñada en la etapa anterior, pero ejecutada con mayor rapidez e intensidad bajo su mandato.

En estos doce meses, Murtra ha hecho gala de una determinación que él mismo reconoce como parte de su estilo directivo, aun a costa de generar tensiones internas y castigar a corto plazo la cotización bursátil. “Cambiar estructuras profundas siempre causa dolor, pero es por el bien común”, afirmó recientemente en una entrevista internacional.

Venta de activos y foco en mercados clave

La desinversión en Latinoamérica se ha convertido en uno de los ejes centrales del nuevo rumbo de Telefónica. La compañía ha vendido ya sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador y Colombia, esta última aún pendiente de cierre definitivo. Estas operaciones buscan reducir la exposición a la volatilidad macroeconómica, cambiaria y regulatoria de la región.

No obstante, el proceso aún no ha concluido. Telefónica mantiene activos en México, Venezuela y Chile, siendo el caso venezolano el más complejo por la situación política del país.

Con este repliegue, la empresa concentra su estrategia en cuatro mercados principales: España, Alemania, Reino Unido y Brasil, tal y como recoge el plan estratégico presentado el pasado 4 de noviembre.

Medidas “dolorosas” para ganar agilidad

El nuevo plan no se limita a la venta de activos. Telefónica ha puesto en marcha una batería de medidas internas que la propia compañía califica de “dolorosas”, entre ellas un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a unos 5.500 trabajadores, con un coste estimado de 2.500 millones de euros, aunque permitirá ahorros recurrentes a partir de 2028.

A ello se suma la reducción del dividendo a 15 céntimos por acción en 2026, con la intención de vincular la retribución al accionista al flujo de caja en los ejercicios posteriores. El objetivo, según la dirección, es reforzar el balance y hacer más sostenible la política de dividendos.

Adiós a Wall Street y presión bursátil

En paralelo al proceso de simplificación, Telefónica ha decidido dejar de cotizar en la Bolsa de Nueva York, un hito simbólico que se hará efectivo este domingo, coincidiendo con el aniversario de Murtra como presidente. La compañía pone así fin a una presencia en Wall Street que se remontaba a 1987, cuando fue la primera empresa española en debutar en el parqué neoyorquino.

En el plano bursátil, el balance es más complejo. Desde la llegada de Murtra, la acción ha pasado de 3,97 euros a 3,34 euros, tras tocar máximos cercanos a los 5 euros en el verano de 2025. La presentación del plan estratégico marcó un punto de inflexión negativo en la cotización, aunque el presidente defiende que el mercado acabará reconociendo el valor de las decisiones adoptadas.

Consolidación europea y discreción estratégica

Mirando al futuro, Telefónica no descarta operaciones de fusión y adquisición en sus mercados clave. Murtra se ha convertido en uno de los principales defensores de una mayor consolidación del sector en Europa, al considerar que solo grandes operadores podrán competir con los gigantes de Estados Unidos y China.

Pese a los rumores sobre posibles movimientos con Vodafone en España o Netomnia en Reino Unido, el presidente mantiene una estricta discreción, evitando alimentar especulaciones que puedan perjudicar la posición negociadora de la compañía.

Con un año intenso a sus espaldas, Murtra afronta ahora el reto de transformar las decisiones impopulares en crecimiento sostenido, en un sector cada vez más competitivo y pendiente de un nuevo marco regulatorio europeo.

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