El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, anunció este domingo en la Asamblea General Ordinaria del club un plan histórico para vender un 5% del club a inversores minoritarios, aclarando que estos no serán propietarios, sino aliados estratégicos.
El proyecto contempla la creación de una sociedad filial compuesta por los casi 100.000 socios del club, quienes conservarán el control absoluto de la entidad. La participación de los inversores, cercana al 5%, permitirá determinar de manera concreta el valor del Real Madrid, sin necesidad de salir a Bolsa. Según Pérez, este mecanismo servirá para blindar el patrimonio de la entidad frente a ataques internos y externos.
En su discurso, el presidente defendió la financiación del Estadio Santiago Bernabéu como «el negocio perfecto» y anunció que las obras para mejorar el aislamiento acústico concluirán en diciembre, con el objetivo de evitar molestias a los vecinos.
Pérez también fue crítico con instituciones como LaLiga, la RFEF y el FC Barcelona, al cuestionar la gestión de ingresos y la imparcialidad de ciertos cargos directivos. Asimismo, denunció el acuerdo de CVC de 2021, que según él, «hipoteca durante medio siglo el futuro del fútbol español», y aseguró que el club continuará con las reclamaciones legales correspondientes, incluso ante el Tribunal Supremo si es necesario.
Situación financiera
En términos financieros, el Real Madrid mantiene una sólida situación: ingresos de 1.185 millones de euros, con un beneficio neto de 24,3 millones y un patrimonio neto de 598 millones, reforzando la fortaleza económica de la entidad. Pérez destacó que el estadio ha recibido 1.347 millones de euros en inversiones y que los ingresos generados alcanzarán los 150 millones este año, consolidando su estrategia como un centro de actividad económica.
Por último, sobre la Superliga, el directivo reiteró que el Real Madrid seguirá promoviendo el proyecto como «indispensable para el fútbol» y que continuará la reclamación de más de 4.000 millones ante la UEFA por daños económicos ocasionados tras la suspensión de la competición en 2021.
Con esta propuesta, el Real Madrid marca un cambio histórico en su modelo de gestión, reforzando la propiedad colectiva de los socios mientras incorpora aliados estratégicos para determinar su valor real de mercado.

















