Joan Punyet Miró: Herencia cromática

Joan Punyet Miró

A Joan Punyet Miró la belleza le corre por las venas. El nieto del célebre Joan Miró creció rodeado de obras inmortales que moldearon su manera de comprender ‘lo hermoso’. En su trabajo, el color se convierte en una fuerza espiritual y emocional que trasciende lo visual para conectar con el alma del espectador. Alejado de lo decorativo, su pintura monocroma busca provocar silencio, intensidad y reflexión en un tiempo dominado por la imagen digital, reivindicando la experiencia estética como un espacio de verdad y profundidad humana.

¿Cómo se alimenta su sentido de belleza y cómo se ha visto influenciado por su relación familiar con Joan Miró?

El sentido de belleza viene de cuna. He estado rodeado de obras de Joan Miró, Picasso, Braque, Kandinsky, Léger y Calder en casa de mi abuelo, donde siempre pude disfrutar de esa belleza pictórica. De nuestra relación familiar recuerdo compartir con él momentos de atardeceres aterciopelados, bajo una bóveda estelar maravillosa en la isla de Mallorca y, en particular, el día que bajé al estudio con él en 1978. Son momentos que forman un abanico de sentimientos y de aromas pictóricos que construyen lo que es la definición de la belleza tal y como se conoce hoy en día.

¿Cómo busca que su obra llegue al espectador no solo visualmente, sino emocionalmente? ¿Cómo crea esos “espacios al alma”?

Evidentemente, todo lo que construyo son sensaciones emocionales. Mi pintura es monocroma y tiene que ver con la intensidad psicológica, emocional y espiritual que cada color puede desencadenar en el espectador. Es un homenaje al color azul, rojo, amarillo, blanco y negro desde una perspectiva de síntesis de lo que han significado en la historia del arte moderno. Mi humilde contribución se inspira en la poesía de Stéphane Mallarmé y su poema L’azur. Me interesa lo que dice del vacío de la nada e intento aplicar también ese sentido espiritual al monocromo, sea azul oscuro, azul claro o azul celeste, con la intención de transmitir al espectador toda suerte de sensaciones.

¿Cómo ve el papel de los museos, galerías y fundaciones en relación con la belleza hoy en día? ¿Cree que están ayudando o diluyendo lo que puede ser una experiencia estética profunda?

Creo que el papel de museos, galerías y fundaciones es fundamental. Cada visitante de ARCO o algún turista que va al Museo del Prado o al Museo Reina Sofía en Madrid, tiene una experiencia sensorial muy importante que define toda su relación con el arte. Es una experiencia estética profunda que marca de cerca lo que será en el futuro toda la apreciación que pueda llegar a percibir o a generar. Los museos y, en general, los espacios dedicados al arte están sufriendo profundas transformaciones y modificaciones en función de los nuevos tiempos.

Y en la era digital, con imágenes constantemente mediadas, redes sociales, reproducciones, ¿qué papel tiene la belleza real y cómo resiste la banalización?

Sin duda, en la era digital es complicado tener una apreciación más artística, como decía Walter Benjamin, de la obra reproducida para las masas. Quizás estamos ante un nuevo paradigma digital en que la gente puede banalizar lo que es el concepto de la belleza. En mi opinión, por muchas fotos de cuadros de Miró que podamos ver en las redes sociales, nada puede sustituir la observación y visualización directa de una obra de arte.

¿La inteligencia artificial puede crear belleza propia, o solo imitarla? ¿Cómo imagina que será lo denominado ‘bello’ dentro de 50 años?

La inteligencia artificial es ya muy útil para áreas como las matemáticas o la medicina. Sin embargo, en el campo de las artes, ningún ordenador puede amar, se puede emocionar, puede sentir o profundizar en el sentimiento humano. Les falta algo, les falta espíritu. Por lo tanto, lo que hace es recopilar diferentes experiencias descritas del espectador ante una obra, para poder luego crear desde su programa informático una obra parecida a lo que se ha escrito anteriormente. Lo que sí percibo a la larga es que jamás serán capaces de suplir al ser humano.

Acceda a la entrevista completa en el especial La Forma de la Belleza

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