Joaquín García (TSK): La crisis como oportunidad

La empresa asturiana de ingeniería, liderada por su CEO Joaquín García, realiza su debut bursátil en un contexto de fuerte inversión en energía, redes e infraestructuras impulsado por la transición energética y la inteligencia artificial

Joaquín García Rico, CEO de TSKJoaquín García Rico, CEO de TSK

TSK, empresa asturiana de ingeniería, ha protagonizado la primera salida a Bolsa del año tras una OPS de 150 millones de euros que ha despertado un fuerte apetito inversor, con una demanda que llegó a cuadruplicar la oferta. Su CEO, Joaquín García, destaca cómo la compañía llevaba tiempo preparándose para este paso mediante un rediseño estratégico, refuerzo del gobierno corporativo y una mayor disciplina financiera, aprovechando las oportunidades que las crisis geopolíticas están generando en el ámbito energético e industrial, y que están acelerando la inversión en infraestructuras críticas como redes, generación y almacenamiento.

TSK protagonizó la primera salida a bolsa del año. ¿Qué cambia al pasar de ser una empresa familiar a una cotizada?

Es un proceso intenso para el que llevábamos tiempo preparándonos. Veníamos rediseñando la estrategia y ajustando el management a la misma, optimizando estructura financiera, adaptando el gobierno corporativo a las mejores prácticas y asumiendo los compromisos de transparencia y de relaciones con inversores que exigen las rigurosas reglas de salida a cotización.

Es un paso natural en nuestro caso. Somos una compañía tecnológica de ingeniería con actividad desarrollada durante 40 años en Europa y Norteamérica, principalmente. En todo este tiempo hemos trabajado con clientes energéticos e industriales que cotizan en bolsa, al igual que nuestros grandes proveedores de equipos con los que tenemos acuerdos preferenciales. Ellos cotizan desde hace tiempo en los mercados y ahora nosotros también.

¿Les sorprendió el apetito inversor y el rally tras el debut bursátil? ¿Qué lectura hace del hecho de que la demanda cuadruplicara la oferta?

Estamos muy satisfechos de la acogida que nuestra oferta de acciones y salida a bolsa ha tenido en el mercado, por lo que significa de conocimiento y confianza en nuestro modelo y estrategia de compañía. Lo veníamos percibiendo en las reuniones que hemos mantenido en persona con más de un centenar de inversores nacionales e internacionales durante los últimos meses, pero es verdad que cuando llega el momento de la verdad y la gran prueba de fuego de someterse al dictamen del mercado, es gratificante ver la acogida que hemos tenido.

Lejos de perjudicarnos, el devenir geopolítico de los últimos tiempos ha puesto más de manifiesto la necesidad de la soberanía energética, un campo donde nosotros tenemos una experiencia de cuarenta años diseñando y realizando la ingeniería de proyectos para la transición energética y la descarbonización industrial.

Usted ha hablado de una visibilidad de proyectos “nunca vista”. ¿Estamos ante un nuevo ‘superciclo’ industrial?

En efecto, los eventos geopolíticos que se vienen produciendo desde 2022 (invasión de Ucrania, conflicto en el Golfo Pérsico, etc.) han puesto de manifiesto los riesgos de dependencia energética y la necesidad de elevar los niveles de seguridad y soberanía energética en los estados. De forma simultánea, la electrificación y digitalización de la economía y la extensión de la Inteligencia Artificial (IA) han creado nuevas expectativas de demanda en el mercado energético que exigen fuertes inversiones en los próximos años en generación y despliegue de redes. Esta es la visibilidad a la que nos referimos. Es un reto, pero también una oportunidad que estamos en condiciones de aprovechar con nuestra experiencia, nuestro conocimiento del mercado y los acuerdos que tenemos con clientes y grandes proveedores de equipos.

¿Cuál es hoy el principal cuello de botella: financiación, talento, cadenas de suministro o capacidad industrial?

Una compañía como la nuestra tiene que trabajar en todos los frentes. Nuestra OPS de 150 millones y posterior salida a bolsa se ha centrado en captar inversores cualificados a medio y largo plazo para financiar nuestro plan estratégico de crecimiento. La atracción y retención de talento es otro de los retos en una compañía familiar, que no es solo atractiva por los proyectos que desarrolla en sectores punteros, sino también por la capacidad de ofrecer un plan de carrera en una empresa en crecimiento y con un esquema de retribuciones acorde. Los acuerdos preferenciales que mantenemos con compañías energéticas y suministradores de equipos globales en el mundo nos permiten apoyarnos en una capacidad industrial diferencial.

Joaquín García Rico, CEO de TSK

Joaquín García Rico, CEO de TSK

¿Europa está reaccionando a tiempo frente a EE. UU. y China? ¿Qué pasos deberían darse en España?

España ha desarrollado desde hace años una capacidad de generación de energía renovable que es referencia en el mundo. Pero esta capacidad instalada exige pasos ambiciosos para mejorar redes de transporte y almacenamiento. Ese es el gran reto, dadas las vulnerabilidades mostradas en el ‘cero energético’ de finales de abril de 2025. En nuestro caso, estamos desarrollando desde hace unos años varios proyectos de plantas de estabilidad de red energética en Reino Unido y hemos desarrollado diferentes proyectos híbridos que combinan diferentes tecnologías (solar, gas, sales, etc.).

¿Está el país preparado para el shock energético que viene con la IA?

La demanda que generan los proyectos de data centers que se están desarrollando en nuestro país es uno de los retos a los que nos enfrentamos desde el punto de vista no solo de la generación, sino también de la red y el almacenamiento.

De cara al futuro, ¿quieren competir con las grandes ingenierías internacionales o jugar otra liga?

Parte de lo que sucede cuando uno sale a cotizar y pasa por el escrutinio del mercado es que se nos compare con el peer group más inmediato. Llevamos 40 años desarrollando proyectos de ingeniería para la transición energética, la descarbonización industrial, la electrificación de la economía y la digitalización, compitiendo con las grandes ingenierías. Tenemos rasgos diferenciales. Somos selectivos a la hora de ir a proyectos, primando la rentabilidad, el control del diseño de la ingeniería de proyecto de principio a fin, apoyados en nuestros acuerdos a largo plazo con clientes y proveedores.

¿Cómo imagina TSK en 2030?

No es difícil imaginarla porque ya está aquí. El paso que acabamos de dar con nuestra salida a bolsa y la incorporación de inversores profesionales a nuestro capital ha puesto uno de los cimientos de la TSK de la próxima década, apoyando nuestro plan estratégico de crecimiento.

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