Juan Guerrero-Burgos (RFEG): Inversiones a golpe de swing

Juan Guerrero-Burgos, presidente de la Real Federación Española de Golf (RFEG)

No todo en el golf se decide en el green. Detrás de cada swing hay un sector que va mucho más allá de la competición: con cerca de 400 campos, este deporte se consolida como uno de los grandes motores del turismo de alto valor añadido. Con la vista puesta en la Ryder Cup 2031, una cita llamada a reforzar el posicionamiento internacional de España, Juan Guerrero-Burgos, presidente de la Real Federación Española de Golf (RFEG), analiza las oportunidades de una industria que busca seguir ganando terreno dentro y fuera del campo.

El golf suele analizarse desde una perspectiva deportiva, pero detrás existe una industria. ¿Cuál es su dimensión económica en España?

El golf español es una industria de primer nivel. El II Estudio de Impacto Económico cifra el gasto directo de los turistas de golf en cerca de 6.000 millones de euros y el impacto total del golf, más el turismo que genera, incluyendo los efectos indirecto e inducido, en 15.900 millones. Lo relevante es que todo esto lo generan 400 campos de golf españoles, en su mayoría PYMES, que tienen una facturación anual conjunta algo superior a los 900 millones de euros.

El golf tiene un carácter transversal en la actividad económica porque el empleo y la riqueza que genera se distribuyen mayoritariamente en hostelería, restauración, transporte, comercio, ocio y otros servicios. La verdadera dimensión de la industria del golf está en que, de cada 10 euros del gasto del turista de golf, tan solo un 11% queda en los campos de golf.

¿Se ha aprovechado su potencial económico?

España ha avanzado mucho, pero creo que todavía estamos lejos de alcanzar todo su potencial. Somos el principal destino en Europa con regiones muy desarrolladas como Andalucía y la costa mediterránea, Murcia, Comunidad Autónoma de Valencia y Cataluña; también Islas Baleares e Islas Canarias y Madrid. De todas formas, queda por hacer en destinos que tienen potencial, como es toda la cornisa Cantábrica y Galicia, así como explorar el desarrollo de un turismo de golf urbano en torno a las grandes ciudades.

¿Qué medidas son prioritarias para lograrlo?

Para dar el siguiente salto hacen falta una estrategia nacional de turismo de golf, basada en una regulación más flexible para la creación de nuevas instalaciones, una política hídrica sin cargas ideológicas, una mejor promoción internacional coordinada, en la que se han empezado a dar pasos positivos con iniciativas como el proyecto playspain. golf, y una fiscalidad más competitiva para la práctica deportiva, el turismo y la inversión.

Aplicar un tipo de IVA del 21% a la práctica deportiva es una de las peores políticas fiscales que podemos hacer. Por el contrario, un tipo reducido de IVA beneficiaría a nueve millones de usuarios de instalaciones deportivas, ayudaría a reducir el gasto sanitario y haría el destino turístico de golf en España más competitivo, con las consecuencias positivas que conlleva para la actividad económica y la recaudación pública derivada.

¿Qué papel pueden jugar las administraciones públicas y la colaboración público-privada para potenciar al país como destino internacional?

Las administraciones deben entender el golf como infraestructura turística estratégica. El turismo es la primera industria de España, y el golf juega un papel clave. La colaboración público-privada es clave en promoción exterior, reutilización de agua, infraestructuras de transporte y comunicaciones, seguridad, formación profesional y grandes eventos. Cuando una administración invierte en golf, no está ayudando solo a un deporte: está impulsando turismo, empleo, imagen internacional y economía local.

Gran parte de la normativa que afecta al golf sigue abordándose de forma sectorial, sin una visión integral del deporte y de la industria que genera. Aunque la relación con las Administraciones Públicas es positiva en el ámbito deportivo, el sector reclama una mayor colaboración público- privada para desarrollar normas que impulsen, en lugar de limitar, su capacidad de generar empleo y riqueza. A menudo, pesan más las prioridades electorales que una visión de largo plazo.

Juan Guerrero-Burgos, presidente de la Real Federación Española de Golf (RFEG)
Juan Guerrero-Burgos, presidente de la Real Federación Española de Golf (RFEG)

¿Qué oportunidades de inversión ofrece actualmente el golf español?

El turista de golf registra un gasto diario superior y una capacidad de inversión en segunda residencia cinco veces mayor que la del turista convencional. El sector avanza hacia un modelo más sostenible y digitalizado, con oportunidades en la modernización de instalaciones, la eficiencia hídrica, las energías renovables, la digitalización y el turismo sénior. El gran reto pasa por impulsar infraestructuras como el uso de agua regenerada, clave para mejorar la sostenibilidad y la competitividad de los campos, haciendo del golf una actividad más rentable y abierta a nuevos públicos.

España es uno de los principales destinos europeos para jugar al golf. ¿Puede ser la clave combatir la estacionalidad turística?

Sin duda, y de hecho ya lo es. Toda la oferta turística invernal que tiene nuestro territorio permite desestacionalizar el destino, y el golf es quizá el mejor ejemplo, ya que atraemos 1,4 millones de visitantes cada año, precisamente fuera de los meses de sol y playa. Es un turista de estancia larga, alto gasto medio y fuerte consumo de servicios locales. En muchas zonas, el golf permite mantener empleo y actividad económica cuando otros segmentos bajan. Y en esto participa el golf sin necesitar más infraestructura que la ya existente prevista para la temporada alta veraniega.

La Ryder Cup 2031 será uno de los grandes acontecimientos deportivos que acogerá España. ¿Qué legado debería dejar este evento?

Tenemos el ejemplo de la Ryder Cup de 1997 disputada en Valderrama. Antes de ese evento no se hablaba de destino turístico de golf en Andalucía, y después de 1997 la Costa del Sol pasó a llamarse también la Costa del Golf. El impacto económico de aquella Ryder sigue aumentando año tras año. En este sentido, estoy seguro de que la Ryder Cup 2031 dejará nuevamente un legado de país: más licencias, más cantera, más visibilidad internacional, una mejora duradera de la percepción social del golf y también más infraestructura dentro y fuera del golf. Sería una excelente noticia que la Administración autorizase la construcción de un campo de golf específico para disputar esta Ryder.

¿Qué impacto económico espera que tenga?

El impacto económico a corto plazo será relevante, pero a largo plazo será mucho más importante, por dos razones: en primer lugar, porque Cataluña ya es un destino importante del golf y, en segundo lugar, porque su privilegiada situación geográfica permite una conectividad terrestre con Europa muy importante.

El golf afronta uno de sus grandes retos reputacionales: su relación con el agua y el territorio. ¿Puede un campo convertirse en un ejemplo de gestión sostenible del paisaje y la biodiversidad?

El golf español es pionero en el uso de agua regenerada y más de la mitad de los campos ya riegan con este recurso, con el objetivo de extenderlo casi por completo en las zonas secas. El principal obstáculo no es la disponibilidad de agua, sino la falta de infraestructuras, calidad, precio competitivo y canalizaciones que permitan transportarla desde las depuradoras. Con una superficie inferior al 0,3% del regadío nacional, el sector defiende que el golf genera un elevado retorno económico por metro cúbico consumido y que un campo bien gestionado actúa como una infraestructura verde que reutiliza recursos, favorece la biodiversidad y contribuye a la protección del entorno. El reto es seguir explicando esta realidad frente a discursos simplistas sobre su impacto ambiental.

¿Cuál considera que es la principal aportación que ofrece este deporte a los CEO?

El golf aporta gestión emocional, estrategia y toma de decisiones en incertidumbre. Cada golpe exige analizar riesgos, aceptar errores y pensar a medio plazo. El golf aporta valores y saber gestionar frustraciones. Son competencias muy vinculadas a la dirección empresarial. Creo que la respuesta a esta pregunta está en cada uno, pero un partido supone un tiempo de calidad haciendo deporte con familia y amigos, y siempre un reto con uno mismo.

¿Cuál es la principal oportunidad de crecimiento del golf en España durante la próxima década?

Convertirlo en una industria donde deporte, turismo, sostenibilidad, salud e inversión se conjuguen.

Artículos relacionados