Leo Messi no solo se mueve bien en el campo. También lo hace en los negocios. Su socimi, Edificio Rostower, ha cerrado la compra de un edificio corporativo en el Turó Park de Barcelona por 11,5 millones de euros, reforzando así su apuesta por el sector inmobiliario.
El activo, que antiguamente albergaba las galerías Via Wagner, llevaba cerrado desde 1993 por una situación bastante caótica: hasta 87 locales con distintos propietarios y objetivos. Ahora, con la operación cerrada tras la compra al ‘private office’ Santomera Bay, el plan es claro: reforma integral y reposicionamiento del inmueble.
Un edificio de 4000 metros cuadrados
El edificio cuenta con unos 4.000 metros cuadrados y, una vez renovado, se destinará al mercado de alquiler, en línea con la estrategia de generar ingresos recurrentes a largo plazo. Vamos, convertir un activo parado durante décadas en algo rentable.
Esta operación encaja perfectamente con el perfil inversor que Messi ha ido construyendo en los últimos años. Más allá del ladrillo, su holding también controla MiM Hotels, una marca con presencia en destinos como Sitges, Ibiza, Mallorca o Baqueira, y cuyos activos están gestionados por Meliá Hotels International. Además, también está detrás de los restaurantes Hincha, liderados por el chef Nandu Jubany.
Messi sigue diversificando y apostando por activos tangibles. De galería abandonada a potencial activo premium en una de las zonas más exclusivas de Barcelona. Otro movimiento estratégico fuera del terreno de juego que apunta a largo plazo.

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