Michelle Ferrari (WEF Iberoamérica): “Hemos ganado visibilidad, pero no poder económico real”

Michelle Ferrari, presidenta del Women Economic Forum IberoaméricaMichelle Ferrari, presidenta del Women Economic Forum Iberoamérica

El acceso de las mujeres al poder económico está avanzando, pero todavía no al ritmo necesario. En opinión de Michelle Ferrari, presidenta del Women Economic Forum Iberoamérica, aunque hoy hay más presencia femenina en posiciones de liderazgo, el cambio real no se consolida hasta que las mujeres participan de forma efectiva en la definición del capital, en las políticas públicas y en las grandes decisiones estratégicas. Persisten barreras estructurales relevantes —desde el acceso desigual a la financiación hasta la infrarrepresentación en los consejos de administración o la distribución desigual de los cuidados—, lo que evidencia que el reto ya no es solo la visibilidad, sino la consolidación de un poder e influencia reales dentro del sistema económico.

¿Estamos viviendo un cambio real en el acceso de las mujeres al poder económico o todavía estamos en una fase más simbólica que estructural?

Estamos avanzando, pero todavía no al ritmo necesario. Hay más mujeres visibles en posiciones de liderazgo, sí, pero el verdadero cambio ocurre cuando las mujeres participan en la definición del capital, las políticas públicas y las decisiones estratégicas. Aún existen barreras estructurales: acceso desigual a financiamiento, sesgos en promoción, distribución desigual de cuidados y poca representación en consejos de administración. Hemos ganado visibilidad; ahora debemos consolidar poder e influencia real.

¿Qué sectores están liderando hoy la transformación en igualdad y cuáles siguen claramente rezagados?

Vemos avances importantes en sectores como tecnología, servicios financieros, consumo, salud y empresas globales que entendieron que diversidad e innovación están directamente conectadas. Sin embargo, industrias como energía, infraestructura, manufactura pesada y algunos espacios políticos continúan rezagados. El reto no es solo incorporar mujeres, sino transformar culturas organizacionales que históricamente fueron diseñadas desde modelos muy homogéneos de liderazgo.

Muchas empresas hablan de diversidad, pero pocas transforman sus órganos de poder. ¿Qué indicadores permiten distinguir el compromiso real del marketing reputacional?

El compromiso real se mide con indicadores concretos: porcentaje de mujeres en consejos y comités ejecutivos, brecha salarial, políticas de flexibilidad, sucesión de liderazgo, inversión en desarrollo femenino y métricas de inclusión vinculadas a resultados de negocio. Cuando la diversidad depende únicamente del área de comunicación o reputación, se nota rápidamente. Las empresas verdaderamente comprometidas integran la inclusión dentro de su estrategia corporativa y de sus decisiones económicas.

Michelle Ferrari, presidenta del Women Economic Forum Iberoamérica

Michelle Ferrari, presidenta del Women Economic Forum Iberoamérica, y el vice Presidente del WEF, Carlos Herrero

El Women Economic Forum insiste en conectar España y Latinoamérica. ¿Qué oportunidades concretas detecta hoy entre ambos ecosistemas?

Desde el Women Economic Forum Iberoamérica vemos una oportunidad extraordinaria entre España y Latinoamérica. Compartimos idioma, historia, talento y una enorme capacidad de innovación. España puede ser un puente estratégico hacia Europa y Latinoamérica representa un ecosistema joven, creativo y resiliente. Hay oportunidades enormes en inversión sostenible, talento femenino, transformación digital, turismo, educación, salud y emprendimiento con impacto social. La clave está en construir alianzas de largo plazo basadas en confianza y visión compartida.

¿Qué puede aprender Europa del liderazgo femenino latinoamericano?

Europa puede aprender mucho de la resiliencia y adaptabilidad del liderazgo femenino latinoamericano. Las mujeres latinoamericanas suelen liderar en contextos complejos, con alta capacidad de improvisación, cercanía humana y construcción de comunidad. Existe una sensibilidad muy fuerte hacia el impacto social y hacia liderar desde la conexión humana, no solamente desde la eficiencia. Esa combinación de fortaleza y empatía será cada vez más valiosa en el liderazgo global.

¿La inteligencia artificial puede reducir brechas o corre el riesgo de amplificar desigualdades existentes?

. La inteligencia artificial puede ser una gran herramienta de democratización, pero también puede amplificar desigualdades si los sistemas se construyen con sesgos históricos. Por eso es fundamental que más mujeres participen en el diseño, regulación y desarrollo tecnológico. La conversación no puede ser solo tecnológica; debe ser ética, humana y económica. Si hacemos las cosas bien, la IA puede abrir oportunidades enormes de acceso a educación, empleo y productividad para millones de personas.

¿Qué legado le gustaría que dejara el WEF Iberoamérica dentro de diez años?

Me gustaría que el Women Economic Forum Iberoamérica dejara un legado de conexión y transformación real. Que dentro de diez años podamos decir que ayudamos a acelerar mujeres hacia espacios de poder económico, que construimos puentes entre generaciones y países, y que contribuimos a redefinir el liderazgo desde una visión más inclusiva y consciente. El verdadero legado no serán los eventos, sino las oportunidades, alianzas y cambios sistémicos que logremos impulsar.

Si pudiera lanzar un mensaje directo a CEOs y gobiernos desde Madrid, ¿cuál sería?

El mensaje sería muy claro: el futuro económico no puede construirse con modelos del pasado. Diversidad, inclusión y bienestar ya no son temas periféricos ni agendas sociales; son variables estratégicas de competitividad, innovación y sostenibilidad. Las organizaciones y gobiernos que entiendan esto primero serán quienes lideren la próxima década. El liderazgo del futuro exigirá más humanidad, más colaboración y más valentía para transformar estructuras que ya no responden a la realidad del mundo.

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