Toshifumi Suzuki, el empresario que transformó una pequeña licencia estadounidense en el mayor imperio mundial de tiendas de conveniencia, murió a los 93 años a causa de un fallo cardíaco.
Seven & i Holdings confirmó este lunes el fallecimiento de quien cambió para siempre los hábitos de consumo en Japón y convirtió a 7-Eleven en una referencia global del comercio minorista.
Suzuki fue el arquitecto de la expansión internacional de 7-Eleven, una cadena que bajo su liderazgo pasó de una única tienda abierta en Tokio en 1974 a más de 55.000 establecimientos repartidos en al menos 16 países cuando abandonó la dirección ejecutiva en 2016.
La compañía, que hoy supera las 85.000 tiendas en todo el mundo, reconoció su legado en un comunicado: “Nos gustaría expresar nuestro más profundo agradecimiento por la amabilidad y el apoyo que recibió durante su vida, y comunicarles respetuosamente su fallecimiento”.
El directivo japonés desafió desde el inicio el escepticismo del mercado local. Cuando decidió importar el modelo estadounidense de tienda abierta las 24 horas, gran parte del entorno empresarial consideró inviable el proyecto.
“Cuando decidí por primera vez traer 7-Eleven a Japón, todo el mundo decía que no tendría éxito y se oponía a la idea”, afirmó Suzuki en una entrevista concedida en 2013. “Yo sabía que se equivocaban”.
Su apuesta terminó revolucionando el comercio japonés, recuerda un reportaje de Bloomberg.
Las conocidas combini dejaron de ser simples puntos de venta para convertirse en espacios de servicios cotidianos donde los clientes pueden pagar facturas, retirar efectivo, enviar paquetes o comprar comida preparada.
El éxito de Toshifumi Suzuki
El crecimiento de Suzuki también incluyó movimientos estratégicos decisivos. En 1990 impulsó la compra de Southland, la matriz estadounidense de 7-Eleven, después de su quiebra.
Más tarde lideró la expansión hacia nuevos mercados y diversificó el negocio con servicios financieros y comercio electrónico.
En 2005 rebautizó Ito-Yokado como Seven & i Holdings y consolidó un grupo con fuerte presencia en Estados Unidos y Asia.
Bajo su gestión, la compañía amplió su red estadounidense hasta casi 10.500 tiendas antes de su salida.
Su etapa final en la empresa estuvo marcada por tensiones internas y por el enfrentamiento con el fondo activista Third Point, del inversor Daniel Loeb.
Tras perder apoyo en el consejo, Suzuki abandonó la dirección ejecutiva en 2016 y pasó a ocupar un cargo honorario.

Toshifumi Suzuki