Pablo Bernal (Vanguard): Salto a las inversiones

Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España

España sigue siendo un país con fuerte cultura de ahorro en depósitos y vivienda, pero con escasa tradición inversora, según Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España. El directivo destaca la oportunidad de canalizar ese ahorro hacia mercados financieros mediante estrategias diversificadas y de largo plazo. En la entrevista analiza además el crecimiento de los ETFs, el impacto de la inteligencia artificial en la gestión de activos y las diferencias estructurales entre los mercados de capitales de Europa y Estados Unidos.

Gran parte del ahorro español continúa inmovilizado en efectivo o vivienda. ¿Qué falta para que se adopte una cultura de inversión a largo plazo y diversificada?

El ahorro sigue estando muy concentrado en depósitos a la vista que no generan apenas retorno para el inversor. Siempre digo que el español es un buen ahorrador, pero no buen inversor: tiende a buscar seguridad y confundirla con mantener el dinero en efectivo, lo que, en el largo plazo, es particularmente arriesgado, especialmente en un entorno inflacionario. Además, existe una fuerte preferencia por la inversión inmobiliaria, ya sea mediante la compra de una vivienda para alquilar o incluso de una plaza de garaje. Si bien esto puede resultar en una buena inversión, presenta riesgos como la falta de diversificación y liquidez.

Desde nuestro punto de vista, hay una gran oportunidad para que los inversores españoles participen cada vez más en los mercados financieros y de capitales, adoptando una visión de largo plazo y una mayor diversificación.

España es el segundo mayor mercado de fondos cotizados de Europa, con 2,6 millones de inversores. ¿Qué perfil de inversor está liderando el crecimiento de los ETFs en el país?

A nivel global y europeo, estamos viendo una clara convergencia entre los ETFs y los fondos tradicionales, en un entorno en el que los primeros están ganando cada vez más terreno. Esto responde, entre otros factores, a la solidez de la infraestructura de los ETFs, su liquidez, su transparencia y la capacidad de innovación que ofrece este vehículo.

En España, a pesar de tener un tratamiento fiscal distinto, los ETFs han cobrado popularidad con los clientes institucionales, como los planes de pensiones y fondos de fondos. Del otro lado del espectro, también vemos una creciente participación del inversor minorista acudiendo directamente a los ETFs a través de plataformas digitales de inversión como roboadvisors, neobrokers y neobancos.

Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España
Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España

Con tanta incertidumbre geopolítica —desde conflictos hasta tensiones comerciales—,¿cómo debería pensar un inversor la diversificación hoy en día?

Vivimos en un entorno en el que constantemente suceden acontecimientos que generan incertidumbre en los mercados, una tendencia que no prevemos que cambie en el futuro próximo. Por eso, cada vez más, la clave sigue siendo mantener una cartera diversificada y conservar una visión de largo plazo.

En momentos de volatilidad, es importante evitar decisiones impulsivas. Muchas veces utilizamos el símil del supermercado: cuando un producto de calidad está en oferta, tendemos a comprar más pensando en el futuro. En los mercados ocurre algo parecido con las correcciones de los precios de los activos.

Es cierto que factores como un petróleo por encima de los 100 dólares por barril durante un periodo prolongado preocupan especialmente a economías dependientes de las importaciones energéticas, como Europa o Japón. Esto podría añadir presión inflacionaria y condicionar las decisiones de los bancos centrales respecto a los tipos de interés. Ahora bien, intentar anticipar qué harán los mercados en los próximos meses o años es extremadamente difícil, por no decir imposible.

¿Y el impacto de la IA en la gestión de activos?

La inteligencia artificial está teniendo un impacto creciente en la gestión de activos, principalmente como una herramienta que permite mejorar la eficiencia, el análisis de datos y el soporte a la toma de decisiones. Al mismo tiempo, el desarrollo de plataformas de inversión basadas en algoritmos y soluciones automatizadas está contribuyendo a democratizar el acceso a la inversión y a reducir barreras de entrada, lo cual es positivo para el conjunto del mercado. Sin embargo, también introduce ciertos riesgos, especialmente si se produce una excesiva automatización de decisiones sin una adecuada comprensión del riesgo por parte del inversor o en momentos de estrés de mercado, donde los modelos pueden mostrar limitaciones.

En este contexto, queremos ayudar en la transición del ahorrador español a inversor, fomentando el paso desde productos de ahorro tradicionales, como cuentas de depósito, hacia carteras diversificadas y de largo plazo. Es un cambio estructural que va más allá de la tecnología, y en el que la clave será cómo medimos el impacto real en el comportamiento financiero de los hogares.

Se suele decir que la profundidad de los mercados de capitales es clave para competir globalmente. ¿Dónde está Europa frente a EE. UU. y Asia?

La profundidad de los mercados de capitales es un factor importante para la competitividad de una región. Una de las razones que explican el liderazgo estadounidense es precisamente la existencia de mercados de capitales profundos, un sólido ecosistema de capital riesgo y una cultura de innovación que favorece la creación y el crecimiento de nuevas tecnologías y empresas. Además, estos elementos se complementan con características institucionales que facilitan la rápida adopción de la innovación y la transformación del crecimiento de la productividad en beneficios empresariales.

En contraste, Europa presenta fortalezas distintas. La zona euro constituye un sistema económico altamente integrado, con una política monetaria común, marcos fiscales cada vez más coordinados y un elevado grado de integración económica. Esto proporciona un entorno estable para las empresas y los inversores, al vincular de forma más directa los resultados empresariales al crecimiento, la inflación y las decisiones de política económica de la región.

No obstante, la evolución reciente muestra que Europa está movilizando cada vez más capital hacia sectores estratégicos. El aumento del gasto en defensa y la aceleración de las inversiones en energías renovables están impulsando la demanda en industrias intensivas en capital, como equipamiento industrial, materiales y utilities. Estos sectores se están beneficiando de tendencias estructurales de inversión que están ampliando el liderazgo del mercado más allá de las grandes tecnológicas estadounidenses.

Por tanto, mientras que Estados Unidos mantiene una ventaja competitiva gracias a la profundidad de sus mercados de capitales y su capacidad para financiar innovación y crecimiento empresarial, Europa cuenta con una creciente capacidad de canalizar inversión hacia proyectos estratégicos dentro de un marco económico integrado, lo que puede reforzar progresivamente su posición competitiva.

Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España
Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España

Como la segunda mayor gestora de activos del mundo, ¿qué peso tiene España dentro de la estrategia de crecimiento de Vanguard en Europa? ¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento que manejan para los próximos años?

España es un mercado relevante en el contexto europeo no solo por la madurez de su industria y el potencial que tiene en términos de inversores, sino por ser la puerta de entrada natural de los capitales hispanoamericanos a Europa. Es por ello que no solo estamos presentes en el mercado, sino que también estamos dedicando más recursos a establecer acuerdos con distintos actores del ecosistema, desde la banca tradicional hasta las plataformas digitales de inversión, neobancos o neobrokers. Es decir, estamos reinvirtiendo no solo en reducir costes de producto, sino también en facilitar un acceso a la inversión más sencillo, eficiente y asequible a través de estas plataformas. Todo ello está contribuyendo a que vayamos escalando posiciones de forma sostenida entre las gestoras de activos en Europa.

¿Cómo esperan que evolucione la adopción de la inversión indexada en España en la próxima década?

Vemos una adopción creciente de la inversión indexada en España, tanto por parte del inversor institucional como del minorista. En el caso del inversor retail que prefiere contratar directamente, esta tendencia se está canalizando cada vez más a través de plataformas digitales de inversión.

En gestión pasiva ya somos la cuarta firma en Europa, y estamos cerca de ser los terceros. Tenemos el objetivo de seguir avanzando hasta liderar el mercado en el futuro.

En España aún conviven distintos modelos de distribución, aunque vemos un crecimiento positivo de los modelos de asesoramiento y de gestión discrecional, que crean un ambiente de mercado más atractivo para el inversor. Esta es una tendencia que observamos en mercados como Estados Unidos y el Reino Unido, donde las comisiones explícitas han llevado a los asesores a poder enfocarse más en el proceso de acompañamiento del inversor a largo plazo, generando más valor para sus clientes e incrementando su negocio.

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