Hablar de chocolate con Raquel González es hacerlo con una de las voces más autorizadas del sector en España. Primera catadora de chocolate certificada del país y cofundadora de Kaitxo, ha sido una de las impulsoras del movimiento bean to bar, apostando por un modelo basado en la selección del cacao de origen, la elaboración artesanal y la calidad como principal elemento diferenciador. En esta entrevista comparte cómo nació un proyecto pionero, los retos de emprender en un mercado todavía incipiente hace una década y las claves para construir una marca premium sin renunciar a la artesanía, en un contexto marcado por el encarecimiento de las materias primas y la evolución del consumidor.
Kaitxo nació con una apuesta muy clara por el chocolate de alta calidad. ¿Qué oportunidad de negocio identificasteis en el mercado cuando decidisteis emprender?
Realmente, el momento fue el que nos dio la oportunidad, pues en el territorio nacional apenas había personas que se dedicaran a procesar el chocolate bean to bar en ese momento. Esto lo vimos como una oportunidad para empezar a hacer algo diferente, que al mismo tiempo encajaba muy bien con el gusto por la gastronomía que hay en el área en donde estamos. Del mismo modo, también tostamos café de especialidad, y esto es algo que, si bien hoy en día es muy conocido, por aquel entonces no se conocía tanto. De hecho, nosotros fuimos el primer microtostador de café de especialidad de Bizkaia.

Raquel González junto al equipo de Kaitxo
¿Qué elementos consideráis fundamentales para construir una marca con identidad propia en un sector tan competitivo?
Creer en lo que uno hace es fundamental, y también estar convencido de qué tiene tu marca que otras no tienen, conocer y dar a conocer el storytelling.
¿Cómo se construye una marca premium en un mercado donde el consumidor tiene cada vez más opciones?
Nosotros creemos que una marca realmente premium ha de tener una base sólida con respecto al producto que se está creando. Para ello se requiere conocimiento y, por ende, formarse bien en aquello en lo que se está trabajando, para poder comunicar de la mejor manera qué es eso que te hace diferente a los demás. Así mismo, mantener la calidad a lo largo de los años también es muy importante.
¿Cómo combináis la artesanía y el cuidado por el producto con una estrategia empresarial orientada al crecimiento?
Lo cierto es que nuestro crecimiento ha sido bastante orgánico, y queremos que siga siendo así. Una de las razones es precisamente poder compatibilizar la artesanía y el cuidado por cada ingrediente y detalle del producto con ese crecimiento. No creemos que los grandes crecimientos sean compatibles con la calidad top y el concepto de “artesanía”. A menudo vemos que, cuando la gente crece muy rápido, se le van de las manos muchos detalles.

Raquel González, primera catadora de chocolate certificada de España y cofundadora de Kaitxo
¿Qué papel tiene la innovación en vuestra estrategia de negocio?
La innovación ha sido clave en nuestro negocio, pues tanto el tipo de producto (chocolate bean to bar o café de especialidad) como los ingredientes empleados eran diferentes a los que se utilizaban por aquí entonces.
Como emprendedora, ¿cuáles han sido los mayores retos a la hora de liderar el proyecto?
Los retos más grandes siempre tienen que ver con la burocracia y el papeleo, aparte de los precios, claro. Esto, para las empresas pequeñas, es un lastre que mata la creatividad y las ganas de hacer cosas interesantes.
En un producto como el chocolate, donde el origen y la elaboración son claves. ¿Cómo se transforma la calidad en una ventaja competitiva?
La calidad en nuestro producto es básica, porque es el argumento número uno que usamos: la calidad de cada uno de los ingredientes, la del producto final y el proceso específico de elaboración, que contribuye a que el producto sea diferente y especial. Algo que nos ayuda a corroborar esto es la cantidad de premios recibidos en los ICA (International Chocolate Awards), una de las competiciones más prestigiosas para chocolates de calidad, en la cual nuestras tabletas ostentan el mayor número de premios en el Estado. Esto habla de calidad y nos posiciona en un lugar determinado.

Raquel González, primera catadora de chocolate certificada de España y cofundadora de Kaitxo
¿Cómo ha cambiado el consumidor de chocolate en los últimos años?
Es increíble la evolución que ha habido en cuanto al consumidor. Cuando iniciamos nuestro proyecto conjunto de chocolate y café, había que dar largas explicaciones sobre ambos productos: el café de especialidad y el chocolate bean to bar. Había que explicar ambos conceptos y por qué eso hacía que nuestros productos tuvieran precios diferentes al chocolate o al café industrial. Esto fue un reto grande con el que contábamos como parte del proyecto: la educación y el dar a probar mucho. A día de hoy, las cosas han cambiado. Aún hay mucho que hacer al respecto, pero ahora el consumidor es mucho más consciente de que existen y empieza a entender cuáles son las diferencias.
¿Qué oportunidades de crecimiento identificáis actualmente para Kaitxo?
Un reto muy grande han sido las subidas en bolsa del cacao y del café. La crisis reciente del cacao en 2024 fue un momento muy complicado, igual que las subidas de los transportes. Por ello, en Kaitxo decidimos seguir haciendo las cosas que nos gustan: mantener los productos clásicos que nos apasionan, creciendo poco a poco, y combinarlo con ediciones limitadas, lotes exclusivos de cacao en cantidades pequeñas, o bombones y turrones elaborados con productos locales y mucho detalle. No tenemos prisa por crecer, apostamos por un crecimiento orgánico para poder seguir disfrutando de lo que hacemos.

Raquel González, primera catadora de chocolate certificada de España y cofundadora de Kaitxo