Ángel Escribano, presidente de Indra desde enero de 2025, ha salido al paso de los rumores que apuntaban a su dimisión. En un comunicado remitido a la agencia Bloomberg, Escribano ha dejado claro que «nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido«. La aclaración llega en medio de las especulaciones sobre la operación con su empresa familiar, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), que podría haberse visto retrasada por conflictos de interés.
La operación, inicialmente concebida como una fusión por absorción, se encuentra ahora en estudio de estructuras alternativas, según ha confirmado el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos. El ejecutivo señaló que, de no ser por la posición de Escribano en la compañía, el acuerdo con EM&E “ya estaría hecho hace mucho tiempo”, destacando las complejidades derivadas de la coincidencia entre la propiedad familiar y el cargo presidencial.
Comisión independiente para analizar conflictos
De los Mozos explicó que, al inicio del proceso, se decidió crear una comisión independiente para analizar los conflictos de interés, dado que la empresa familiar lleva el mismo apellido del presidente. Esta medida busca garantizar la transparencia y la gobernanza corporativa, especialmente relevante al tratarse de una compañía del Ibex 35 y de gran relevancia estratégica en el sector defensa.
El retraso en la operación responde a la necesidad de equilibrar intereses privados y corporativos, así como a las dudas del Gobierno, que impulsa la operación pero busca evitar riesgos sobre el control de la principal empresa nacional de defensa en un contexto geopolítico delicado.
Ángel Escribano mantiene su cargo, mientras Indra estudia alternativas para avanzar con la operación con EM&E sin comprometer la gobernanza y la transparencia. La situación refleja la complejidad de fusionar intereses familiares y corporativos en empresas estratégicas cotizadas, donde los conflictos de interés deben gestionarse con rigor y prudencia.
