Valentín Alfaya, director de Sostenibilidad en Ferrovial, ofrece una visión clara de cómo la innovación y la sostenibilidad se entrelazan para transformar retos globales en oportunidades de negocio. Desde la gestión eficiente de la energía y los residuos hasta la adaptación de infraestructuras al cambio climático, explica cómo estas iniciativas no solo protegen el medio ambiente, sino que también generan nuevas líneas de ingresos, posicionando al grupo como referente internacional en soluciones sostenibles y tecnológicamente avanzadas.
¿Cómo define Ferrovial la relación entre innovación y sostenibilidad en su estrategia?
Pensamos que una empresa verdaderamente sostenible debe anticiparse a las tendencias, generar nuevas soluciones para los retos globales que enfrentamos y buscar oportunidades de negocio en el marco que establecen estas macrotendencias… y esto es, de hecho, lo que define la innovación en el sentido más profundo y pragmático del término. Así, vemos la innovación como una de las herramientas clave para posicionar a la compañía de manera competitiva en las agendas globales de sostenibilidad.
¿Cuáles son vuestros proyectos de innovación más emblemáticos que contribuyen a la sostenibilidad (como Hefesto o MYWAPP)?
Los proyectos que citas han sido relevantes en el ámbito de la gestión de residuos o la eficiencia energética de edificios y ciudades. Pero no son las únicas. La hoja de ruta de Ferrovial en el ámbito de la sostenibilidad está acompañada de buenos ejemplos de innovación. Uno de ellos es nuestra plataforma para la adaptación de las infraestructuras a los impactos del cambio climático: Adaptare. Hemos desarrollado esta herramienta en colaboración con el Instituto de Hidráulica de la Universidad de Cantabria y nos ha posicionado como una empresa pionera en incorporar el estudio de riesgos climáticos en el diseño, construcción y operación de grandes infraestructuras a escala global.

El proyecto Aivia, de Cintra (filial de Ferrovial), utiliza sensores que detectan situaciones que afectan a la circulación y se comunican a los vehículos en tiempo real
¿Qué barreras han encontrado al poner en marcha estos proyectos y cómo las han superado?
Uno de los grandes retos para todas las corporaciones es construir una relación productiva con aquellas instituciones donde se genera el conocimiento. En Ferrovial tenemos la fortuna de mantener un vínculo habitual, fluido y mutuamente beneficioso con centros tecnológicos, de investigación científica y universidades en las principales geografías donde operamos. Estas relaciones las hemos trabajado durante muchos años con una perspectiva win-win, que no es tan habitual entre nuestros competidores. Otra barrera de carácter general tiene que ver con los marcos regulatorios. Muchas soluciones de vanguardia se adelantan a la regulación, que resulta imprescindible para la implementación de tales soluciones, pero casi siempre va por detrás y dificulta el desarrollo de estas soluciones a la velocidad que requieren los grandes retos globales. Deberíamos, en general, ser más inteligentes en los desarrollos legislativos, hacerlos más ágiles y cercanos a aquellos que generan el conocimiento y a quienes lo ponemos en práctica.
¿Puede la sostenibilidad generar nuevas líneas de ingresos para Ferrovial?
Sí. Ya está generando ingresos, de hecho. Líneas de negocio como la de energía, enfocada en la electrificación, las renovables y la eficiencia energética, nacen precisamente de las necesidades que genera la agenda de sostenibilidad. Pero también estamos enfocados en buscar soluciones sostenibles para otros sectores de la economía. Un buen ejemplo es el del transporte por carretera. La mayor parte de los activos de Ferrovial, que forman parte de este negocio, obedecen al modelo que llamamos managed lanes. Estos modelos hibridan la infraestructura de siempre con soluciones tecnológicas de vanguardia que nos permiten reducir significativamente las emisiones por vehículo y kilómetro recorrido mediante la optimización de las velocidades medias de circulación. Creemos que una sociedad más sostenible tiene que proponer soluciones también para aquellos sectores que no son tan ‘verdes’, pero que resultan críticos para el desarrollo socioeconómico, como sin duda son las infraestructuras de transporte.
En su opinión, ¿cuál es el mayor reto sostenible al que se enfrentan actualmente?
A corto plazo, aprender a navegar entre las diferentes tendencias que hay entre Estados Unidos y la Unión Europea, respecto de la agenda “verde” y de sostenibilidad. Trabajamos cumpliendo exigentes requisitos legales, evitando exponer nuestros negocios a riesgos innecesarios, al tiempo que mantenemos nuestros ambiciosos compromisos en materia de sostenibilidad. El hecho de que toda nuestra estrategia de sostenibilidad esté apalancada e inspirada en la eficiencia operativa de nuestros negocios nos ayuda a lidiar con esta situación.

Las obras de construcción en el Aeropuerto de Heathrow en Londres, Reino Unido
Ferrovial participa en grandes obras urbanas que reducen emisiones y regeneran espacios verdes (como el soterramiento de tramos de la M-30). ¿Qué papel cree que deben tener las infraestructuras verdes en la sostenibilidad de las ciudades?
La ciudad es precisamente donde ganaremos o perderemos la batalla por la sostenibilidad: las ciudades aglutinarán en 2050 más población que la que había en todo el planeta a principios del siglo XXI; consumen el 80% de los recursos globales y generan más del 80% de la contaminación. Con estos mimbres, aspectos tales como la transición energética, la eficiencia o la economía circular serán críticos; pero también la penetración cada vez mayor de soluciones basadas en la naturaleza. Creo que en el futuro veremos un incremento significativo de la infraestructura verde en la ciudad, lo cual debería tener un impacto positivo también en términos de bienestar y salud pública.
¿Qué nuevas iniciativas están previstas que reflejen la fusión entre innovación y sostenibilidad?
A muy corto plazo, dos o tres años vista, seguiremos trabajando en la mejora de nuestras herramientas ante el cambio climático, tanto para mejorar nuestra capacidad de adaptación como para el cálculo de la huella de carbono de proyectos y la reducción de emisiones. También estamos desarrollando, en cooperación con los centros de investigación de las universidades Rey Juan Carlos de Madrid y la de Salamanca, una plataforma para la medición y gestión de los impactos de nuestras infraestructuras sobre el capital natural y la biodiversidad. Esta herramienta será también pionera en nuestro sector y nos permitirá encontrar las soluciones de ingeniería de menor impacto o, incluso, de impacto positivo.

Valentín Alfaya, director de Sostenibilidad en Ferrovial