El grupo tiene un papel clave en el posicionamiento económico y social de la industria de la belleza en la península. Durante la celebración del 75.º aniversario de L’Oréal en España, la firma defendió que la cosmética debe ser considerada una “palanca de progreso”, ya que se trata de un mercado que contribuyó con 19.000 millones de euros al PIB nacional y generó más de 350.000 empleos directos e indirectos, según el informe La Esencialidad de la Belleza. Además, impulsó la estrategia de innovación digital de L’Oréal: su fábrica de Burgos, que produce más de 330 millones de unidades al año, es también un hub sostenible, y Madrid se ha convertido en un centro tecnológico para operaciones de comercio electrónico, CRM y servicios compartidos para toda Europa. En términos de responsabilidad social, Alonso de Lomas también ha liderado iniciativas como el Citizen Day para promover la transformación social.