BBVA ha alcanzado los 1,8 millones de euros en donaciones a causas sociales y medioambientales desde 2021, consolidando una iniciativa que ya forma parte de su identidad.
Por sexto año consecutivo, el banco ha destinado 300.000 euros a proyectos seleccionados a través de una convocatoria abierta, según un comunicado de la entidad.
Más de 100 iniciativas compitieron en esta edición, reflejando el creciente interés del tercer sector por acceder a financiación vinculada a grandes compañías.
El modelo combina criterio técnico y participación. Cada organización finalista recibe una asignación inicial y, posteriormente, los accionistas deciden el reparto adicional mediante votación.
Este sistema convierte a los inversores en agentes activos del impacto social, alineando capital y propósito.
En 2026, la categoría de salud y dependencia ha concentrado el mayor respaldo. La Asociación Infantil Oncológica de Madrid ha sido la principal beneficiaria con más de 100.000 euros para un proyecto centrado en la rehabilitación de menores con cáncer.
Las áreas de atención de BBVA
La atención a colectivos vulnerables vuelve a situarse como prioridad entre los accionistas.
En el ámbito educativo, la Fundación EXIT ha sido reconocida por su programa para prevenir el abandono escolar, mientras que la Fundación Quiero Trabajo ha destacado en la categoría de desigualdad con una solución basada en inteligencia artificial para mejorar la empleabilidad femenina.
La tecnología aplicada a la inclusión social gana peso en este tipo de iniciativas.
Por su parte, la Federación Española de Bancos de Alimentos ha sido premiada por un proyecto orientado a gestionar excedentes alimentarios con criterios de sostenibilidad.
La eficiencia en el uso de recursos y la economía circular se consolidan como ejes clave del impacto medioambiental.
Más allá de las cifras, el recorrido del programa evidencia una estrategia sostenida. Desde su lanzamiento en plena pandemia, BBVA ha apoyado a 24 organizaciones.
La iniciativa ha evolucionado desde una respuesta puntual a una política estructural de inversión social.
Este enfoque refuerza una tendencia creciente en el sector financiero: integrar el impacto social en la relación con los accionistas. En un entorno donde la sostenibilidad es cada vez más determinante, BBVA apuesta por vincular rentabilidad y compromiso en una misma ecuación.

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