Iberdrola impulsa en Reino Unido corredores ecológicos

IberdrolaGettyImagen

Iberdrola impulsa en Reino Unido, a través su filial ScottishPower (SP Energy Networks), el proyecto Pollinator B-Lines: aprovecha antiguos terrenos en desuso situados en subestaciones eléctricas de Escocia para construir nuevos espacios para la biodiversidad.

La iniciativa, desarrollada por SP Energy Networks junto a la organización conservacionista Buglife, actúa en ubicaciones como Busby, Leven, Livingston East y Drumcross, donde antiguos prados degradados se están convirtiendo en hábitats ricos en flores silvestres y zonas de refugio para insectos polinizadores.

Las actuaciones incluyen la siembra de especies autóctonas, la plantación de flores en formato de planta y la instalación de estructuras específicas para la anidación de abejas.

Además, se están incorporando setos de especies nativas para favorecer la creación de corredores ecológicos que conecten distintos espacios naturales y faciliten el desplazamiento de insectos.

El lado ecológico de Iberdrola

Desde Buglife Scotland, Kelly Murray destaca la situación crítica de los polinizadores en los entornos actuales.

“Muchas de las abejas, mariposas y sírfidos de Escocia están sufriendo las consecuencias de los paisajes modernos actuales. Crear espacios seguros y conectados para que puedan alimentarse y anidar es fundamental”, explica

Añade que la colaboración permite reconvertir terrenos infrautilizados en una red de hábitats conectados con impacto real en la recuperación de la fauna.

Por su parte, Tayler Henderson, responsable de sostenibilidad de SP Energy Networks, subraya que el proyecto busca integrar la infraestructura energética con la protección del entorno natural.

La compañía plantea una gestión a largo plazo de los espacios intervenidos para asegurar su conservación.

El programa forma parte de B-Lines, una red de corredores ecológicos impulsada en el Reino Unido para restaurar hábitats ricos en flores y facilitar el movimiento de insectos, con el objetivo de recuperar al menos 150.000 hectáreas de naturaleza conectada.

© Reproducción reservada