La filial nacional de la organización internacional World Wide Fund for Nature, WWF España, es una de las principales entidades dedicadas a la conservación de la naturaleza y la protección del medioambiente. Desde su creación, su misión ha sido clara: asegurar un futuro en el que las personas vivan en armonía con la naturaleza, preservando la biodiversidad y promoviendo el uso sostenible de los recursos naturales.
La organización actúa en diversos frentes, combinando la ciencia, la acción política y la movilización ciudadana. Entre sus objetivos principales destacan la protección de especies amenazadas, la restauración de ecosistemas degradados, la lucha contra el cambio climático y la promoción de políticas públicas sostenibles. WWF España trabaja tanto a nivel local, defendiendo espacios naturales emblemáticos como Doñana, como en iniciativas globales, incluyendo tratados internacionales para la protección de los océanos y la conservación de la biodiversidad.
Entre los avances recientes, la organización ha conseguido hitos importantes en la recuperación de ecosistemas. Los esfuerzos se centran en restaurar ecosistemas terrestres y marinos degradados, contribuyendo a objetivos más amplios como la restauración del 20% de los ecosistemas europeos para 2030 y la protección de todos los ecosistemas degradados a largo plazo. También ha participado activamente en la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar, que busca proteger al menos el 30% de los océanos del planeta, un paso clave para la conservación marina y la mitigación de los impactos de la pesca industrial y la contaminación.
Ámbito nacional
En el ámbito nacional, WWF España mantiene su compromiso con la protección de Doñana, uno de los humedales más importantes de Europa y refugio de especies únicas. La organización también trabaja en la restauración de ríos, la protección de bosques y la preservación de especies emblemáticas, contribuyendo a frenar la pérdida de biodiversidad que amenaza tanto al medio ambiente como a la vida humana.
Los desafíos para la conservación continúan siendo importantes. WWF España identifica como prioridades la implementación efectiva de planes de restauración, la reducción de la huella ecológica de la humanidad y la promoción de la cooperación entre gobiernos, empresas y ciudadanía. La organización enfatiza que la acción colectiva es esencial para enfrentar la emergencia climática y garantizar un uso sostenible de los recursos naturales.
La participación ciudadana es otro pilar fundamental en el trabajo de WWF España. Los ciudadanos pueden contribuir de diversas formas: hacerse socios, participar en campañas de sensibilización, firmar iniciativas de defensa ambiental o colaborar mediante donaciones y legados. Cada acción individual se traduce en un impacto significativo sobre la conservación de especies y espacios naturales.
Mirando hacia el futuro, WWF España proyecta un horizonte en el que la cooperación entre ciencia, políticas públicas y ciudadanía permitirá avanzar hacia un planeta más sostenible. La organización aspira a consolidar los logros obtenidos, ampliar la protección de ecosistemas clave y seguir inspirando a la sociedad para que la conservación de la naturaleza deje de ser una meta y se convierta en un compromiso duradero para las generaciones venideras.
ALZAR EL RUGIDO
CONVERSACIÓN CON JUAN CARLOS DEL OLMO, SECRETARIO GENERAL DE WWF ESPAÑA

WWF España se ha propuesto proteger el 30% de la superficie marina española para 2030, alcanzando actualmente el 21%. ¿Cuáles son los próximos pasos para lograr este objetivo?
Cerrar la brecha de cantidad con calidad. Es decir, declarar nuevos espacios, pero, sobre todo, asegurar planes de gestión efectivos con presupuesto, vigilancia y monitoreo ecológico. Hay que priorizar áreas clave (Mediterráneo —Ibiza, cañones alicantinos—, Atlántico y Canarias) y consolidar la Red Natura 2000. Así como integrar pesca sostenible en las AMP: eliminar artes destructivas y reducir descartes; trazabilidad y lucha contra la pesca ilegal.
Usted ha mencionado que “España está en la zona cero del cambio climático”. ¿Qué medidas considera urgentes para mitigar sus efectos en el país?
España ya sufre de forma visible los impactos del cambio climático: olas de calor extremas, sequías prolongadas, incendios forestales de gran magnitud y la pérdida de recursos hídricos. Estos impactos hacen que estemos, literalmente, en la zona cero de la crisis climática en Europa. Por eso necesitamos actuar con decisión. Las medidas más urgentes son: Acelerar la transición energética, dejar atrás los combustibles fósiles (España debe avanzar hacia un sistema eléctrico 100% renovable antes de 2030); reforzar la transparencia y la rendición de cuentas climática (necesitamos un control público estricto del cumplimiento de los compromisos climáticos y que cada decisión política y empresarial esté alineada con la neutralidad climática antes de 2040); preparar la adaptación del territorio; e impulsar una transición justa.
Mirando hacia 2026, ¿cuáles son los principales retos ambientales que enfrentará España?
Primero, agua y sequía (con foco en Doñana): recuperar acuíferos sobreexplotados, reducir extracciones ilegales y adaptar la gestión al clima que llega. Segundo, incendios extremos de “sexta generación”: pasar de un modelo centrado en extinción a uno de prevención y gestión del territorio. Tercero, transición energética y clima: acelerar el despliegue de renovables con ahorro y eficiencia, redes y ordenación del territorio, para un sistema eléctrico 100% renovable antes de 2030 y neutralidad climática en 2040. Cuarto, restauración de la naturaleza: implementar el nuevo Reglamento europeo con un plan nacional ambicioso y financiado para recuperar ecosistemas terrestres, marinos y fluviales. Y quinto, océanos y pesca sostenible: cumplir el 30×30 en el mar con AMP bien gestionadas, vigilancia y reparto de cuotas que premie a las artes de menor impacto.
Después de tantos años trabajando en conservación, ¿qué es lo que todavía le emociona en la naturaleza?
La naturaleza siempre me devuelve esperanza: el silencio de unos cortados que vuelven a llenarse de vida, una pradera de posidonia sana… y, sobre todo, la gente que se organiza para cuidarla.

















