BBVA y Técnicas Reunidas sellaron un acuerdo estratégico para impulsar la descarbonización industrial y acelerar la transición energética.
Mediante un Memorando de Entendimiento (MoU), ambas compañías unirán esfuerzos para el desarrollo de proyectos que contribuyan a la reducción de emisiones en sectores clave de la economía.
El pacto se enmarca dentro de la estrategia de crecimiento de track, la nueva unidad de negocio de Técnicas Reunidas enfocada en soluciones de bajas emisiones.
Con presencia en España, Europa y Estados Unidos, track trabaja en tecnologías limpias como el hidrógeno verde, los combustibles sintéticos y la captura de carbono.
Desde su creación, acumuló casi dos millones de horas de ingeniería en este tipo de proyectos.
Gracias a esta alianza, BBVA colaborará en distintos aspectos estratégicos de track, desde la revisión de planes de negocio hasta la estructuración financiera de proyectos.
También facilitará el acceso a financiación sostenible y asesoramiento en materia de sostenibilidad, con el objetivo de consolidar a track como un referente en la descarbonización de industrias con alto consumo energético.
El aporte de Técnicas Reunidas
Javier Rodríguez Soler, responsable de Sostenibilidad y CIB en BBVA, subrayó la importancia de esta colaboración.
«La sostenibilidad es una palanca clave de transformación económica y una prioridad estratégica para BBVA. Esta alianza con Técnicas Reunidas nos permite avanzar en la financiación de soluciones concretas para descarbonizar sectores industriales complejos, y contribuir así a la lucha contra el cambio climático y al impulso de un crecimiento más sostenible», reseñó en un comunicado.
Por su parte, Eduardo San Miguel, CEO de Técnicas Reunidas, destacó que este acuerdo refuerza la apuesta de la compañía por la descarbonización.
“Queremos doblar nuestra apuesta por la descarbonización. No tenemos dudas sobre la oportunidad que representa para nuestra compañía esta ola industrial que ha venido para quedarse”.
Según estimaciones del sector, alcanzar las cero emisiones netas en 2050 requerirá inversiones cercanas a los 275 billones de dólares, equivalentes al 8% del PIB mundial cada año hasta esa fecha.
BBVA, consciente de este reto, identificó la descarbonización como una prioridad y ha creado una unidad especializada en tecnologías limpias, con sedes en Houston, Nueva York, Londres y Madrid.
Como parte de su compromiso, la entidad elevó su objetivo de canalización de negocio sostenible a 700.000 millones de euros para el periodo 2025-2029, más del doble de su meta inicial de 300.000 millones para 2018-2025, cifra alcanzada con un año de antelación en diciembre de 2024.
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