En la temporada 2026, Madrid regresa al circuito del Campeonato Mundial de Fórmula 1. La última vez que una carrera se celebró en la capital de España fue en 1981 en el circuito del Jarama. La apuesta ahora va mucho más allá, con un circuito muy especial, medio urbano y medio cerrado, utilizando los viales de Ifema, sus terrenos y enormes pabellones. Tras el trazado urbano de Montecarlo, el histórico de Monza o el cinematográfico de Las Vegas, el de Madrid apunta a que dejará huella.
La negociación para incluir a Madrid en el apretado calendario de la competición de velocidad más global fue tan veloz casi como los monoplazas que la corren. Dos españoles han sido claves en conseguirlo: José Vicente de los Mozos (Sao Paulo, Brasil, 1962), consejero delegado de Indra y presidente del comité ejecutivo de Ifema; y Luis García SPORT Abad (Madrid, 1959), manager durante 20 años de Fernando Alonso; con la inestimable colaboración de un italiano, Stefano Domenicali (Imola, Italia, 1965), presidente de Formula One Group.

José Vicente de los Mozos, consejero delegado de Indra y presidente del comité ejecutivo de Ifema
De los Mozos explica a Business People que “he estado muchos años fuera de España y siempre tuve un sueño, tenía la ilusión de ver un Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid y como presidente de IFEMA pensé que me podría acercar”. Aunque reconoce que en principio el proyecto era más humilde. “Mi idea inicial no era hacer una carrera, un GP, sino una experiencia de Fórmula 1. Lo llevé al comité ejecutivo de Ifema y se lo presenté a los socios, Ayuntamiento, Comunidad de Madrid y la Cámara de Comercio y a partir de ahí empezamos a trabajar”. Contactó con García Abad, ya desvinculado de Fernando Alonso, y cuando fue a ver a Stefano Domenicali, al italiano le gustó mucho una idea que iba más allá de una simple carrera que enlazaba con la tendencia de la empresa Formula One Management, que gestiona lo que rodea a la competición, de potenciar las experiencias alrededor de las carreras.
El proyecto contó desde el primer momento con el apoyo de las dos administraciones implicadas, la comunidad y el ayuntamiento. Como explica a Business People Mariano de Paco, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, un hombre de teatro que se ha implicado en este proyecto que también es muy teatral. “La llegada de la F1 a Madrid ha sido posible gracias a la gestión de políticas basadas en la colaboración público-privada, la baja fiscalidad, la seguridad jurídica, la apuesta por la atracción de inversores y la excelencia en los servicios públicos”, explica. Pero hay un elemento muy importante en el proyecto. “Al celebrarse en Ifema, se podrá llegar al circuito fácilmente en transporte público y sin salir de la ciudad, pero mientras la urbe puede mantener su ritmo de vida habitual, uno de nuestros principales reclamos es la proximidad al Aeropuerto Madrid Barajas Adolfo Suárez”, añade.

Mariano de Paco, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid
UN CIRCUITO DIFERENTE
El anteproyecto de circuito, que en estos días (al cierre de esta edición no se había producido) tiene que recibir la homologación de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo), ha sido diseñado por una de las mejores empresas en esta tarea, la italiana Dromo. Jarno Zaffelli, su CEO, explicó que “estamos construyendo una pista donde los coches de 2026 lleguen a sus límites”. Tenemos que tener en cuenta que en la temporada 2026 van a cambiar las especificaciones de los monoplazas y, posiblemente, serán más rápidos que los actuales. Zaffelli ha desvelado que para hacer este diseño ha tenido como inspiración a los propios pilotos y sus peticiones. “Por ejemplo, no tenemos horquillas, pero sí curvas de medias a rápidas, muy rápidas y peraltes porque los pilotos nos dijeron que les gustaría ver más de este tipo de curvas en un nuevo circuito”, comenta el diseñador, lo que implica que este circuito podría ser un referente en la F1.
El proyecto tiene un trazado de 5,47 km con 20 curvas, dos zonas DRS, cuatro donde se puede adelantar y un tiempo para hacer un giro de 1’32’’. La velocidad media podría ser de alrededor de 218 km/h y la máxima unos 300 km/h. Para hacer este trazado se ha recurrido a parte de los viales actuales de Ifema, además de otros nuevos que se construirán en la parcela de Valdebebas que es de su propiedad y que se utilizó algunos años en el pasado para celebrar el festival Mad Cool. Incluye también 1,5 km de vía pública.
Las instalaciones del recinto ferial permitirán innovaciones como un paddock cubierto y climatizado, 200.000 m2 de pabellones para diferentes actividades, 10.000 plazas de aparcamiento, pero también metro a la puerta desde el centro de la ciudad y desde el aeropuerto. El objetivo inicial es conseguir una capacidad para 110.000 espectadores el primer año y superar los 140.000 el quinto.

Jarno Zaffelli, CEO de Dromo
Para evitar errores del pasado como los de la F1 en Valencia, el proyecto de Madrid ha buscado la rentabilidad desde el principio. Según las estimaciones de la Comunidad de Madrid, “el Gran Premio de Fórmula 1 generará un impacto económico muy positivo, cifrado en 4.500 millones de euros en términos de PIB a lo largo de los diez años de duración del acuerdo, con retornos fiscales por valor de 350 millones de euros y la creación de unos 8.200 puestos de trabajo nuevos”, avanza el consejero. En cuanto a los intangibles, se prevé, además de unos 850.000 nuevos turistas, “un beneficio positivo para la ‘marca Madrid’, que llegará por diferentes canales a los 120 millones de seguidores de la Fórmula 1 en todo el mundo. También ayudará a atraer inversores y otros eventos deportivos que sitúen a Madrid como capital del deporte”.
Para Domenicali, la propuesta que ha construido Madrid para su gran premio es “fantástica”. En su opinión, “personifica la visión de la Fórmula 1 para crear un espectáculo que, durante varios días, ofrezca deporte y entretenimiento con el máximo valor para los aficionados y que, al mismo tiempo, sea innovador y sostenible”.
En la agenda de todos los aficionados españoles a la Fórmula 1 y sobre todo de los dos pilotos españoles, Fernando Alonso (Oviedo, 1981) y Carlos Sainz (Madrid, 1994), el GP de Madrid está marcado en rojo.