A medida que las matriculaciones de vehículos del año 2024 muestran signos de recuperación y se proyecta cerrar el año por encima del millón de unidades, los concesionarios enfrentan un panorama desafiante que pone a prueba su viabilidad económica. Aunque las cifras de ventas muestran una tendencia positiva, con un incremento esperado, aún se encuentran lejos de los niveles considerados saludables por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), quienes consideran óptimo alcanzar los 1,3 millones de unidades vendidas.
Sin embargo, para los concesionarios, la realidad es menos alentadora. Según datos proporcionados por Snap-on Business Solutions, la rentabilidad promedio de los distribuidores al finalizar el primer trimestre de 2024 se situó en un magro 0,66%, tres veces menos que el 1,81% registrado en el mismo período del año anterior. Este dato se agrava al constatar que un preocupante 36% de los concesionarios cerraron el trimestre en números rojos.
Aspectos a destacar
La consultora señala que todos los departamentos de los concesionarios han presentado resultados inferiores a los del año pasado, lo que evidencia una tendencia a la baja iniciada en la segunda mitad de 2023. En términos de facturación, la venta de vehículos nuevos representa el 64%, mientras que la venta de vehículos de ocasión contribuye con un 19%. El restante 17% corresponde a la parte de taller, un componente fundamental en la rentabilidad de los concesionarios.
A pesar de un ligero aumento en la facturación de la posventa, impulsado principalmente por la venta de recambios, esta área también se vio afectada por un incremento en los gastos operativos. En cuanto a la contribución al resultado neto, la venta de vehículos nuevos representó un 36%, los vehículos usados un 12%, y la posventa un significativo 51,4%, destacando así la importancia de este último departamento para mantener a flote las finanzas de los concesionarios.
Problemas para el sector distribuidor
El inicio débil del ejercicio 2024 es una señal preocupante para el mercado de distribución, especialmente considerando que los trimestres dos y tres suelen ser los más desafiantes. Snap-on señala que, a diferencia del primer trimestre de 2023, caracterizado por incrementos de ventas a doble dígito, el actual año no ha mostrado un desempeño similar, lo que se traduce en una disminución no solo en la facturación, sino también en la rentabilidad de los concesionarios.