La relación entre Madrid y Estados Unidos está tomando un rumbo sorprendente, y como diría la canción: “Miami me lo confirmó”. En el centro de este fenómeno, encontramos a la NFL, que aterriza en el Santiago Bernabéu con la promesa de un evento que marcará un hito: los Miami Dolphins se convertirán en el primer equipo local en disputar un partido oficial de la liga de fútbol americano en Madrid, un evento que abre un abanico de posibilidades.Este acercamiento no es casual, sino que forma parte de una estrategia más amplia de internacionalización y expansión de la NFL, cuyo interés en la marca Real Madrid y el desarrollo de su nuevo estadio ha crecido exponencialmente. El Santiago Bernabéu, ya no solo un ícono del fútbol, se está convirtiendo en un escenario global de eventos de primer nivel. A este fenómeno se suma la conexión entre los Dolphins y el Atlético de Madrid, con una relación que va más allá del simple intercambio deportivo. La presencia de figuras como Koke y Griezmann en Miami, o el involucramiento de Fernando Torres en la retransmisión del draft de la NFL, son señales claras de cómo el fútbol europeo y americano se están entrelazando, con Madrid como epicentro.Pero hay un nombre que es clave en esta conexión: Stephen Ross, el propietario de los Dolphins y de otras grandes inversiones en Miami, como el Gran Premio de Fórmula 1 de la ciudad. La influencia de Ross no se limita al deporte; también es un actor clave en el mundo inmobiliario, en la organización de eventos deportivos y, recientemente, ha mostrado interés por entrar en el accionariado del Atlético de Madrid. Según diversas fuentes, se especula que Ross podría estar buscando una participación del 15%.Este vínculo no solo tiene implicaciones deportivas, sino también económicas. La combinación de deporte y entretenimiento en Madrid y Miami está dando lugar a nuevas oportunidades de negocio. Por ejemplo, el Gran Premio de Madrid de Fórmula 1, que se inspira en el éxito de su versión en Miami, promete ser un evento que atraerá miles de turistas y generará grandes ingresos para la ciudad. Además, la colaboración entre ambos destinos podría abrir puertas para proyectos conjuntos en otras áreas, como la tecnología, la innovación y la cultura, ampliando el horizonte de posibilidades económicas.
El futuro parece prometedor. La capital española, con su infraestructura renovada y su creciente reputación como ciudad global, está posicionándose como un centro de negocios donde se cruzan las grandes tendencias internacionales. En paralelo, Miami, con su ambiente de innovación constante, se convierte en un socio estratégico para que la capital española aproveche las oportunidades que vienen de América. La sinergia entre Madrid y Miami no solo está revolucionando el deporte, sino que está abriendo nuevas vías para el negocio global. Con la NFL, la Fórmula 1 y el fútbol como puntos de partida, las posibilidades son infinitas. La pregunta no es si esta tendencia continuará, sino hasta qué punto este modelo de negocio se expandirá hacia otras áreas del entretenimiento, la tecnología y la innovación.
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