Jeffrey Pfeffer defiende la necesidad del poder para conquistar el éxito. Lograrlo está lejos de ser ‘pan comido’, ya que el titular de la cátedra Thomas D. Dee II en Comportamiento Organizacional y profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Stanford recuerda que su desarrollo conllevará problemas morales y la necesidad de comprender que “la idea de que el mundo recompensa a los más éticos no es realista”.
En su libro Power: Why Some People Have It and Others Don’t argumenta que el éxito no siempre depende del talento, sino del poder. ¿Cuáles son las principales estrategias para construir poder en una organización?
Cuando analizas el éxito, encuentras que la formación y los años de experiencia tienen un peso, pero que no es significativo. Tanto mi investigación, como la del profesor Gerald Ferris, apunta a que el verdadero éxito radica en la habilidad para controlar las dinámicas de la organización. El liderazgo no es otra cosa que la capacidad para hacer algo por los demás y, en este sentido, mientras más cosas puedas realizar, mayor será el poder que tengas dentro de la organización. A esto se suma la imagen que proyectas, siendo clave generar una impresión positiva en los demás y proyectar confianza. En resumen, el poder afectará el éxito de su carrera, así como su salario, habilidades políticas, satisfacción laboral y personal. Una labor que no es sencilla, ya que muchas veces enfrentarás problemas éticos o de equipo.
Entonces, ¿cómo pueden los líderes equilibrar la necesidad de acumular poder con la ética y la transparencia?
En mis clases, les explico a mis estudiantes que no vamos a discutir la ética porque no soy un filósofo moral, sino un experto en ciencias sociales. La ética, el poder y la influencia son temas que pertenecen a la ciencia social, donde se ha estudiado cómo se crea el poder y cuáles son sus determinantes. Sin embargo, la ética es una cuestión de juicio personal y de valores, lo que no me da la autoridad para decirle a alguien qué valores éticos debe tener. En cuanto al poder, se puede ser muy efectivo en ganarlo sin ser ético. La ética y la eficacia empiezan por la ‘e’, pero no siempre van de la mano, y como líder, uno debe decidir cómo equilibrar pragmatismo y moralidad. A veces, la moralidad y la eficacia se alinean, pero otras veces no. La idea de que el mundo recompensa a los más éticos no es realista, ya que hay muchos ejemplos de personas muy poderosas que no siguen normas éticas.

Jeffrey Pfeffer
¿Cuáles son los errores más comunes que cometen los profesionales cuando intentan ascender en sus empresas?
El error más común es creer que el desempeño por sí mismo es suficiente. Si haces un buen trabajo, pero nadie lo nota, ¿realmente hiciste un buen trabajo? Es necesario hacer una promoción personal y asegurarte de que tu jefe y colegas sepan lo que estás logrando. No puedes asumir que todos están observando y valorando tu esfuerzo; la mayoría de las veces, están enfocados en sí mismos. Así como las empresas se marcan para mostrar sus beneficios, tú también debes asegurarte de que los demás entiendan tus habilidades y logros.
… y cuál sería la clave para convertirse en un gran líder empresarial
La habilidad política.
Pero se habla mucho de liderazgo basado en la empatía y la autenticidad
No son lo único que importa, pero pueden ser factores que contribuyen al éxito a lo largo del tiempo. Adam Grant escribió en 2016 una columna Unless You’re Oprah, ‘Be Yourself’ Is Terrible Advice, donde señala que “ser tú mismo” puede ser un mal consejo. Asigné esa columna a mi clase para que reflexionaran sobre ello. Ser auténtico no significa aferrarse a una versión estática de uno mismo, sino evolucionar y crecer, porque todos cambiamos con el tiempo. En cuanto a lo que hace a un gran líder, creo que la clave es saber navegar las dinámicas políticas dentro de una organización. La autenticidad es importante, pero también lo es saber cuándo adaptarse y evolucionar.
¿Cómo pueden las empresas retener talento ante un volátil mercado laboral?
El problema principal de las empresas que pierden talento constantemente es que, en muchos casos, tratan a sus empleados como mierda. Hacen recortes, despidos, reducen salarios y beneficios, y exigen más horas de trabajo. La norma más fundamental del comportamiento humano es la reciprocidad, y cuando las empresas actúan de esta manera, ¿cómo esperan que sus empleados se queden o sean leales? ¿Por qué querrían hacerlo si han sido tratados de esa forma? Para mantener el talento, las empresas deben demostrar que valoran a sus empleados y tratarles con la dignidad que merecen.
En el contexto de la inteligencia artificial y la automatización, ¿cómo deberían los líderes adaptarse a una fuerza laboral en transformación?
Creo que, además de aprovechar la inteligencia artificial, las organizaciones deben enfocarse en aprovechar la inteligencia humana que tienen en su trabajo. La inteligencia artificial puede ayudar a las personas a hacer su trabajo de manera más efectiva, pero las empresas también necesitan personalizar su enfoque. En lugar de solo preocuparse por las herramientas tecnológicas, deben dedicar tiempo a entender las habilidades y fortalezas de sus empleados para obtener el máximo beneficio de lo que ofrecen a la organización.
Ha mencionado que muchas iniciativas de bienestar laboral son más marketing que cambios reales. ¿Qué deberían hacer las empresas para mejorar realmente la salud y el bienestar de sus empleados?
Las compañías deben diseñar trabajos y herramientas pensando en el bienestar de sus empleados, igual que lo harían con un producto centrado en el cliente. Si no consideramos cómo las personas usan las herramientas y cómo impactan su salud, estamos perdiendo una oportunidad. Para promover la salud de los empleados, las empresas deben crear un entorno de trabajo que valore sus necesidades y bienestar, no solo la eficiencia. El éxito a largo plazo depende de tener empleados saludables y comprometidos.
¿Cuál es el mayor mito sobre la gestión empresarial que sigue dominando el discurso corporativo?
Una de las mayores mentiras sobre el manejo de negocios es que recortar los costos de empleo es el camino hacia los beneficios. La mayoría de las empresas no tienen un problema de costos, sino un problema de ingresos. Cuando recortas empleados, salarios y servicios, lo que realmente estás recortando es la innovación y la productividad. Además, recortar el servicio al cliente, como hacen muchas aerolíneas, solo daña la lealtad y la satisfacción del cliente. Si cuidas a tus empleados, ellos cuidarán a los clientes, y los clientes, a su vez, generarán ingresos.