Pedro Sánchez no dimite

La Moncloa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado en una comparecencia pública en Moncloa, este lunes 29 de abril, su decisión final de continuar al frente del Gobierno, después de que decidiese apartarse durante cinco días a reflexionar.

En su discurso, breve y sin preguntas, ha lanzado un mensaje a la mayoría social para que se movilice en su defensa, después de agradecer públicamente las muestras de apoyo tanto de filas socialistas como de socios. Y es que Sánchez se ha visto reforzado después de un fin de semana de intensas manifestaciones en Madrid y en toda España en su favor y de la democracia.

Las claves de su discurso

El presidente ha afirmado: «He decidido seguir con más fuerza si cabe al frente de la Presidencia del Gobierno de España». Una reflexión tajante después de exponer una serie de reflexiones que ha hecho estos días sobre si merecía la pena continuar o no.

«Es un punto y aparte, se lo garantizo», ha recalcado, además de mostrar su compromiso de trabajar por España. «Lo haré sin descanso, con firmeza, por la regeneración pendiente y el avance y la consolidación de derechos y libertades», ha puntualizado.

En su discurso ha puntualizado: «No podemos poner el foco en las víctimas, sino en los agresores», así pues ha asegurado que la actitud de la derecha roza la perversión democrática.

En este sentido, la oposición no ha dejado de cargar contra Pedro Sánchez, acusándolo de ‘victimismo’, mientras las masas sociales intentan solventar los problemas que verdaderamente le preocupan.

Así fue el proceso

¿Nueva estrategia política para salir reforzado ante las próximas elecciones catalanas y europeas o una decisión de verdad?. En un giro inesperado, Pedro Sánchez dejó el pasado miércoles en duda su permanencia como presidente del Gobierno, apenas cinco meses después de ser investido.

Sánchez decidió suspender su agenda pública hasta el lunes para reflexionar sobre su futuro y decidir si continuará como presidente o si renunciará a su cargo, como explicó en una carta dirigida a la ciudadanía y publicada en redes sociales. Esta comunicación ha provocado un gran revuelo político, ya que el país no sabrá hasta el lunes si seguirá siendo el jefe del Gobierno.

El motivo detrás de esta abrupta pausa no fue su controvertida ley de amnistía o sus concesiones a los movimientos separatistas catalanes. Esto no le ha hecho pensar sobre su continuidad como presidente. Tampoco tuvo relación con la trama corrupta de las mascarillas conocida como «Caso Koldo». La causa fue una investigación abierta contra su esposa, Begoña Gómez, por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción.

Esta investigación comenzó el 16 de abril y fue declarada secreta por el juez. La denuncia fue presentada por el sindicato Manos Limpias, que acusa a Gómez de usar su posición como esposa del presidente del Gobierno para beneficiar a empresarios en contratos públicos.

Carta a la ciudadanía

En su carta a la ciudadanía, Sánchez calificó esta investigación como parte de un «acoso y derribo» por parte de la derecha y ultraderecha, señalando a Manos Limpias como una organización ultraderechista. Sánchez sugirió que esta operación ha sido orquestada para desacreditar a su gobierno, y sostuvo que su esposa cooperará con la Justicia para demostrar su inocencia.

En su carta, Sánchez señaló a los líderes de los partidos PP y Vox como cómplices de esta campaña de desprestigio, refiriéndose a la «máquina del fango» que intenta deshumanizar y deslegitimar al adversario político. Ante esta situación, Sánchez manifestó que necesita tiempo para decidir si seguir adelante o renunciar a su cargo, aludiendo a la presión que recibe de las derechas.

La apertura de la investigación contra su esposa, al parecer, le ha generado incertidumbre sobre su capacidad para mantenerse en el cargo y si podrá resistir la presión política y mediática derivada de este caso.

Un hecho insólito en democracia y que podría poner en jaque, una vez más, la debilitada credibilidad del ejecutivo.

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