La alianza empresarial entre Rafa Nadal y Cantabria Labs, materializada en la compañía Canra 2022, avanza a un ritmo vertiginoso con la marca de complementos alimenticios NDL Pro-health. Sin embargo, la velocidad de expansión todavía no se refleja en beneficios. Según las últimas cuentas, la firma cerró 2024 con unas pérdidas de 1,9 millones de euros, el doble que el año anterior, pese a disparar sus ventas hasta 764.000 euros, un crecimiento de más del 1.600% respecto a 2023, cuando apenas llevaba unos meses en el mercado.
El desequilibrio se explica por la fuerte inversión inicial: la compañía destinó 2,7 millones de euros a gastos de explotación, personal y aprovisionamiento. En otras palabras, el esfuerzo financiero se centra en ganar visibilidad, posicionarse en un sector competitivo y preparar la estructura para escalar.
Una estrategia de escala, no de rentabilidad inmediata
El director general de la firma, Pablo Pardo, subraya que el objetivo no es generar beneficios a corto plazo, sino construir una marca global y sólida en el cruce entre salud y deporte. “Estamos creciendo de forma muy acelerada”, señala. Prueba de ello es que en la primera mitad de 2025 ya han igualado la facturación de todo 2024, con la previsión de triplicar ingresos al cierre del ejercicio.
Este despegue se apoya en acuerdos estratégicos con grandes distribuidores como El Corte Inglés y plataformas digitales como Amazon, que han abierto la puerta a la expansión internacional. Además, la marca ya se comercializa en gimnasios Go Fit, tiendas especializadas y portales de parafarmacia online como Atida Mifarma y Farmacias Direct.
Ambiciones millonarias y expansión internacional
La hoja de ruta de NDL Pro-health es ambiciosa: facturar 30 millones de euros en los próximos cinco años. Para ello, la compañía continúa ampliando catálogo con productos como triple magnesio u omega-3, que se suman a los básicos lanzados en 2023 (proteína, creatina, colágeno, vitaminas o geles energéticos). El siguiente gran paso será consolidar la entrada en otros países europeos y dar el salto a mercados fuera del continente a corto plazo.
Nadal, de las pistas al emprendimiento diversificado
La incursión de Nadal en el negocio de los complementos no es un movimiento aislado. A través de su holding Aspemir, liderado por su padre, el extenista ha diversificado sus inversiones: desde la Rafa Nadal Academy by Movistar en Manacor —en la que vendió una participación a GPF Capital— hasta su alianza con Abel Matutes en el desarrollo inmobiliario y gastronómico con Mabel Capital (ahora Palya Investment). Además, ha participado en proyectos hoteleros con Meliá bajo la marca ZEL y en iniciativas ligadas a las energías renovables.
Su perfil inversor lo sitúa en la misma órbita que otros deportistas de élite —como Gerard Piqué, Sergio Ramos o Leo Messi— que han convertido parte de sus fortunas en plataformas empresariales. Nadal, que se retiró en 2024 tras una carrera con 22 Grand Slams y 134,9 millones de dólares en premios, mantiene la misma ambición fuera de las pistas: competir en los negocios con visión a largo plazo.
En NDL Pro-health, Nadal y Cantabria Labs controlan cada uno el 47,5% del capital, mientras que Carlos Costa, extenista y mánager de Nadal, posee el 5% restante. La empresa ha incrementado su capital social hasta 4,5 millones de euros, reflejando la confianza de los socios en la viabilidad del proyecto.
Una marca en construcción
Con un posicionamiento que combina ciencia, deporte y estilo de vida saludable, NDL Pro-health aspira a convertirse en un referente global en el mercado de la nutrición y los suplementos. Aunque los números rojos todavía marcan el presente, la compañía parece estar siguiendo la lógica de muchas startups: perder hoy para ganar mañana.
La incógnita será si el empuje de la marca y la credibilidad de Nadal como embajador de la salud deportiva logran traducirse en un modelo sostenible que cumpla las expectativas: multiplicar por 40 su facturación en apenas un lustro.
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